Bonilla deja la Alcaldía y anuncia que seguirá en la batalla política por Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Marco Antonio Bonilla Mendoza cerró este lunes su etapa como presidente municipal de Chihuahua con un mensaje en el que, además de hacer un balance de los cinco años de gobierno, dejó claro que su salida de la Alcaldía no representa el final de su actividad pública.
Después de que el Cabildo aprobó por unanimidad su licencia definitiva, Bonilla dirigió un mensaje en el que recordó su trayectoria desde la infancia y explicó que su decisión de entrar a la política estuvo vinculada con las desigualdades que observó desde niño en distintos sectores de la ciudad.
El exalcalde relató que desde los ocho años comenzó a trabajar y que esas experiencias, junto con los sacrificios de sus padres, marcaron su visión sobre el servicio público. Dijo que aquella inquietud de su infancia lo llevó a preguntarse por qué las condiciones económicas o el lugar de nacimiento debían determinar las oportunidades de una persona.
A partir de esa idea, sostuvo que su administración buscó colocar a las familias en el centro de las decisiones, particularmente mediante acciones dirigidas a niñas, niños y jóvenes, así como mediante inversión en seguridad, infraestructura, servicios y espacios deportivos.
Entre las obras que destacó se encuentra el Polideportivo Luis H. Álvarez, proyecto que vinculó directamente con aquella experiencia de su infancia y con la intención de generar oportunidades para quienes viven en zonas con mayores necesidades.
Bonilla aseguró que durante su administración se consiguió una ciudad con mejores resultados en seguridad, mayor generación de empleo y avances en infraestructura, iluminación, competitividad y calidad de vida. Sin embargo, reconoció que gobernar también implicó cometer errores y enfrentar diferencias dentro del propio Cabildo.
Uno de los mensajes centrales de su despedida fue que los gobiernos son temporales, mientras que la ciudad permanece. Bajo esa premisa, afirmó que nunca consideró que la Presidencia Municipal fuera de su propiedad, sino una responsabilidad que los ciudadanos entregan durante un periodo determinado.
Pero el discurso tomó un tono político al referirse a la etapa que comienza después de dejar el Ayuntamiento.
Bonilla señaló que su vocación de servicio no termina con el cargo y afirmó que ha tomado una decisión sobre el siguiente capítulo de su vida pública. Sin mencionar directamente una candidatura, planteó que continuará trabajando para Chihuahua y habló de la necesidad de enfrentar problemas como la violencia, el crimen, la extorsión, las desapariciones, la falta de oportunidades, las amenazas al campo y al agua y la inseguridad.
También hizo referencia a la historia política de Chihuahua y a la generación conocida como los “bárbaros del norte”, para plantear que los desafíos actuales requieren nuevamente carácter y valentía.
“Los verdaderos enemigos”, según planteó en su mensaje, no deben ser adversarios políticos, sino aquellos problemas que afectan directamente a las familias y limitan las oportunidades de los ciudadanos.
El discurso concluyó con un mensaje de continuidad personal. Bonilla aseguró que si Chihuahua vuelve a darle la oportunidad de servirle, lo hará con la misma pasión que, dijo, tenía aquel niño que soñaba con ser presidente municipal.
Con la licencia definitiva aprobada y René Xavier Chavira Venzor al frente del Ayuntamiento, Bonilla deja la administración municipal en un momento en que el proceso electoral local 2026-2027 ya comenzó y su actividad política se encamina hacia una nueva etapa.
