“Concepción González: El Arte de Reparar Electrodomésticos en el Corazón del Mercado Popular”
Redacción y fotografía: Silver Juárez
En un rincón del Mercado Popular, ubicado en la intersección de la Doblado y Segunda, se encuentra el local 76, donde Concepción González ha dedicado su vida a un oficio que, más que un negocio, es una forma de supervivencia. “No negocio, porque ya no negocio, se sobrevive en esto”, comenta con una sonrisa franca, reflejando la realidad de muchos pequeños comerciantes en la ciudad.
El local de la señora Concepción no es solo un lugar donde se reparan licuadoras, planchas, y otros electrodomésticos que con el tiempo y el uso van perdiendo su funcionalidad. Aquí, cada reparación es una muestra de destreza y dedicación. Aunque alguna vez reparó microondas, hoy ya no lo hace: “Además es muy peligroso arreglar esto. No, no es peligroso, pero sí es pesado. Está muy pesado el aparatito”, señala con cierto alivio.
Además de las reparaciones, su negocio también ofrece una amplia gama de refacciones para el hogar. Desde empaques para ollas de presión hasta vasos de licuadoras y quemadores para estufas, el local 76 se ha convertido en un refugio para aquellos que buscan prolongar la vida útil de sus electrodomésticos. “Tenemos los mejores precios”, afirma Concepción, invitando a los compradores a comprobarlo por sí mismos.
En un mundo donde la obsolescencia programada empuja a muchos a deshacerse de sus aparatos al primer fallo, el oficio de Concepción González representa un baluarte contra el consumismo desmedido. Con manos hábiles y honestidad como bandera, Concepción sigue adelante, reparando no solo electrodomésticos, sino también, en cierto modo, los hogares de quienes confían en su oficio.


