Arsenal derrota sin complicaciones a un débil Manchester United
Arsenal se impuso con autoridad 2-0 sobre un desconcertante Manchester United, en un partido marcado por la falta de respuesta de los visitantes, quienes mostraron poco juego ofensivo y se vieron superados por los locales. Los goles del partido llegaron ambos a través de jugadas de esquina, reflejando la superioridad de los Gunners en un duelo sin mayores complicaciones.
El primer tiempo fue sorprendentemente insípido para lo que suele ser el ritmo vibrante de la Premier League. Arsenal intentó generar ocasiones, pero sus esfuerzos se quedaron en meras intenciones, sin materializarse en oportunidades claras. Gabriel Martinelli fue el jugador más destacado, con un remate elevado sobre el travesaño tras un rebote en el área rival. Mientras tanto, Manchester United estuvo a la defensiva, sin ningún esquema de ataque claro y apenas creando una ocasión peligrosa en los primeros 45 minutos, un disparo de Dalot que pasó cerca del palo.
Tras el descanso, el panorama cambió rápidamente. Arsenal salió con más agresividad y no tardó en marcar. Un tiro de esquina ejecutado por Declan Rice fue cabeceado por Jurrien Timber, quien abrió el marcador para los locales. El gol, logrado de manera efectiva en una liga donde los goles no suelen escasear, dejó claro el dominio de Arsenal en el segundo tiempo.
El Manchester United, que ya había sido deficiente en la primera mitad, empeoró considerablemente en el segundo tiempo. Sin generar oportunidades ni lograr hacer frente a las jugadas del rival, dependió de las intervenciones de su portero André Onana para evitar una derrota aún más abultada. El segundo gol de Arsenal llegó de una manera fortuita: otro tiro de esquina cerrado terminó con el balón pegando en la cintura de William Saliba y entrando en la portería, sellando el 2-0 definitivo.
Este triunfo le permitió a Arsenal recuperar el paso tras cuatro partidos sin victorias en la Premier, logrando ahora tres victorias consecutivas. Con 28 puntos, se coloca junto a Chelsea como escolta de un Liverpool que sigue liderando con comodidad, a pesar de haber dejado puntos en su empate ante Newcastle.
Por su parte, Manchester United sigue en una crisis de juego, lejos de las expectativas iniciales y situado en la mitad de la tabla con solo cinco victorias en 14 partidos, evidenciando un rendimiento muy por debajo de su historia y aspiraciones.
