En el Día del Hombre, músico rarámuri comparte su legado cultural desde la calle Libertad
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En el marco del Día del Hombre, Julián Moreno, un músico rarámuri reconocido por tocar el violín en la calle Libertad de Chihuahua, compartió su historia mientras interpretaba melodías con su instrumento, vestido con la vestimenta tradicional de su pueblo. Originario de Narárachi, un pequeño pueblo cerca de Carichí, Julián lleva dos años tocando en las calles de la capital chihuahuense, aunque su relación con la música comenzó mucho antes, en Ciudad Juárez, donde vivió 11 años y empezó a perfeccionar su arte.
“Yo mismo aprendí a tocar el violín, solo de escuchar en las fiestas de mi pueblo”, comentó Julián, quien también fabrica sus propios violines. Aunque antes vendía artesanías como cucharas y bateas en Ciudad Juárez, ahora se dedica exclusivamente a la música. “Antes llevábamos violines, cucharas y otras artesanías, pero ya no hay tanta venta. Ahora es pura música”, explicó.
Julián no está solo en su travesía musical. Lo acompañan sus hijos y su cuñado, con quienes forma el grupo “Paraíso Rarámuri y Chihuahuenses”. Aunque su vida ha sido nómada —ha tocado en el Estado de México y en diferentes regiones del país—, su música sigue siendo un puente entre su cultura y la ciudad.
Su violín, que él mismo elabora, tiene un valor aproximado de 800 pesos, pero su verdadero tesoro es la tradición que comparte cada día en las calles de Chihuahua. “Llevamos cuatro días de regresar de Narárachi, venimos cada dos meses”, dijo, mientras seguía tocando para los transeúntes, recordando que, más allá de las monedas que recibe, su música es un legado que mantiene viva la identidad rarámuri en el corazón de la ciudad.

