456 bolsas de horror: la otra cara del Mundial en Jalisco
Se han contabilizado al menos 456 bolsas con restos humanos en las inmediaciones del Estadio Akron, en Zapopan, Jalisco, lo que convierte este hallazgo en uno de los más graves de la crisis forense mexicana.
A menos de siete meses de que el Estadio Akron reciba cuatro partidos del Mundial de Futbol 2026, la atención internacional se ha desviado hacia un hecho macabro: el hallazgo de 456 bolsas con restos humanos en terrenos cercanos al inmueble.
La cifra, confirmada por colectivos de búsqueda y autoridades estatales, refleja la magnitud de la violencia y la crisis forense que atraviesa Jalisco.
Los primeros descubrimientos se remontan a 2022, cuando trabajadores de una constructora encontraron restos humanos mientras levantaban un fraccionamiento en Zapopan. Desde entonces, las búsquedas encabezadas por colectivos como Guerreros Buscadores de Jalisco han revelado más bolsas en distintos puntos de la zona. El hallazgo más reciente ocurrió en septiembre de 2025, apenas a unos kilómetros del estadio que será vitrina mundialista.
Las bolsas contienen desde cuerpos completos hasta osamentas y partes humanas seccionadas. Para los familiares de desaparecidos, cada hallazgo es un recordatorio de la deuda pendiente del Estado mexicano: la identificación de las víctimas y la justicia frente a la desaparición forzada. “Estamos ascendiendo a 456 bolsas, más o menos, pero es en las cercanías del estadio Akron… es una pena que vaya a ser mundial aquí y haya tanta maldad”, declaró José Raúl Servín García, integrante del colectivo y padre de un joven desaparecido.
La paradoja es evidente. Mientras la FIFA y las autoridades locales promueven el Mundial como escaparate turístico y deportivo, a escasos metros se acumulan pruebas de una tragedia humanitaria.
Organizaciones civiles han denunciado que la respuesta oficial ha sido insuficiente y que la crisis forense en Jalisco —estado con el mayor número de desaparecidos en México— se profundiza con cada hallazgo Infobae.
El contraste entre el espectáculo deportivo y la tragedia social ha generado críticas internacionales.
Medios extranjeros han comenzado a cuestionar cómo un país puede organizar un evento de tal magnitud mientras enfrenta una crisis de derechos humanos sin precedentes. Para los colectivos, la prioridad no es el Mundial, sino la búsqueda de sus familiares y la dignidad de las víctimas.
El Estadio Akron se prepara para recibir goles y celebraciones en 2026. Sin embargo, bajo su sombra se libra otra batalla: la de cientos de familias que excavan la tierra en busca de verdad y justicia. La pregunta incómoda persiste: ¿qué será más recordado, los partidos mundialistas o las fosas clandestinas?
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Fuentes: Reporte Índigo, Emprendedor Político, Récord, Infobae.
