Familias de Chihuahua revelan sus preparativos para la Nochebuena: Costos, tradiciones y reuniones
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
A solo quince días de la Nochebuena, la Plaza de Armas de Chihuahua se llena no solo del brillo de las luces navideñas, sino también de las historias de quienes ya preparan sus celebraciones. Una encuesta realizada a familias y transeúntes en el corazón de la ciudad reveló cómo planean vivir esta fiesta: desde los platillos que no pueden faltar en la mesa hasta los gastos que conlleva una cena que une tradiciones, esfuerzos y, en muchos casos, la reunión con seres queridos que llegan de lejos.
Entre tamales, pavos y reuniones inesperadas


Para la señora Palafox, esta Navidad marcará un cambio. “Es la primera vez que no la paso en mi casa”, confiesa, ya que su familia se reunirá en la casa de su consuegra. Aunque su hija le pidió no llevar nada, ella no concibe llegar con las manos vacías: “Mínimo unos tamales o un ponche”, dice con determinación. Sin embargo, su hija ya tiene claro el menú: enchiladas. La tradición de compartir platillos caseros sigue viva, incluso cuando la sede de la celebración cambia.
Mientras tanto, Claudia Renova no escatima en detalles. Su mesa incluirá tamales, pierna de cerdo, pozole, buñuelos y champurrado, un festín que refleja el esfuerzo de días de preparación. “Lo preparamos todo en familia”, comenta, destacando que la unión es el ingrediente más importante. Los costos, aunque no los detalla, se distribuyen para que nada falte: desde el pozole hasta los buñuelos, esos infaltables que endulzan la noche.


Las familias que reciben visitantes de Estados Unidos también aportan su toque especial. Verónica y su hermana, quien llega desde Juárez, prepararán un pavo con ensalada, ponche y postres, incluyendo los clásicos bombones. “Lo más bonito es lo que festejamos: el nacimiento de Jesucristo”, señala Verónica, quien lleva semanas organizando cada detalle. Su entusiasmo es palpable, especialmente porque esta vez la celebración incluirá a su hermana, que cruzó la frontera para estar presente.
Para María del Carmen Martínez, pensionada, la cena será más modesta pero igual de significativa: pavo, espagueti, puré de papa y ensalada. Aunque su menú no incluye alcohol —“no somos de tomar”, aclara—, el valor de la tradición y la compañía familiar son el centro de su celebración. “Lo importante es estar juntos”, resume, mientras ajusta los últimos detalles para recibir a sus seres queridos.


El costo de la Navidad: entre el esfuerzo y la alegría
Aunque las familias entrevistadas no precisaron montos exactos, es claro que la Navidad implica un gasto significativo. Los ingredientes para los platillos tradicionales —como el pavo, que puede oscilar entre $300 y $600 pesos, o los tamales, cuya preparación requiere insumos como masa, carne y hojas— suman cantidades importantes. A esto se añaden los dulces, postres y bebidas, como el ponche, que aunque económico en ingredientes, requiere tiempo y dedicación.
Algunas familias, como la de Verónica, comienzan a prepararse con semanas de antelación, distribuyendo los gastos para no afectar su economía de golpe. Otras, como Claudia, priorizan la abundancia y la calidad, invirtiendo en ingredientes frescos y en cantidades generosas para compartir. “La Navidad es una vez al año, y hay que celebrarla bien”, comenta una de las entrevistadas, mientras ajusta su lista de compras.
La esencia de la Navidad chihuahuense
Más allá de los platillos y los gastos, lo que realmente importa para estas familias es el significado de la fecha: la unión, la fe y las tradiciones que se transmiten de generación en generación. Ya sea en la casa de la consuegra, alrededor de una mesa repleta de tamales y pozole, o con un pavo acompañado de ensalada y buñuelos, la Navidad en Chihuahua se vive con alegría, generosidad y un profundo sentido de comunidad.
En la Plaza de Armas, donde las luces decorativas iluminan las noches de diciembre, las historias de estas familias reflejan lo que la Navidad significa para los chihuahuenses: un momento para reunirse, compartir y celebrar la vida, la fe y el amor.
