Chivas revive en 2025: de la crisis a la ilusión con Gabriel Milito
El Club Deportivo Guadalajara cerró 2025 como un año de contrastes profundos: pasó de la desesperanza deportiva y la inestabilidad institucional a recuperar identidad, competitividad e ilusión, impulsado por el proyecto encabezado por Gabriel Milito. Tras un inicio turbulento y la ausencia en el Play-In, el Rebaño encontró rumbo y una narrativa distinta de cara al futuro.
El primer semestre estuvo marcado por decisiones fallidas. La apuesta por Óscar García Junyent no prosperó y su breve gestión terminó de forma abrupta en el Clausura 2025, en medio de resultados irregulares y una crisis interna que derivó en la salida de la directiva española. El relevo interino con Gerardo Espinoza ofreció un respiro momentáneo, pero no logró revertir el panorama: la eliminación ante América en la Concacaf Champions Cup y la falta de regularidad en la Liga MX dejaron a Chivas fuera de la fase final.
Con el respaldo de Amaury Vergara a Javier Mier, el club apostó por un nuevo comienzo y eligió a Gabriel Milito para liderar el proyecto. El técnico argentino asumió el reto con una renovación deportiva que dio resultados graduales. Refuerzos como Efraín Álvarez, Richard Ledezma, Diego Campillo y Bryan González se integraron de inmediato, mientras el equipo recuperó orden táctico y carácter competitivo, pese a un arranque complicado en el Apertura 2025.
El punto de quiebre llegó al romper una racha de ocho años sin vencer al América en temporada regular. A partir de ahí, Chivas firmó uno de los mejores cierres del torneo: 24 de 27 puntos entre las jornadas 10 y 17, clasificación directa a Cuartos de Final y el surgimiento de Armando “Hormiga” González, goleador rojiblanco con 12 tantos y nuevo referente del club.
Aunque la eliminación ante Cruz Azul en Liguilla fue dolorosa, no frenó el impulso. El proyecto se fortalece rumbo a 2026, con movimientos en el mercado, la salida de Javier “Chicharito” Hernández y ajustes en la plantilla. La directiva sostiene su confianza en Milito para romper la sequía de ocho años sin título de Liga MX y consolidar un Guadalajara competitivo, fiel a su esencia y con ambición renovada.
