Rafael Sáenz, débil visual en el Centro de Chihuahua, busca una oportunidad de trabajo
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Desde la Plaza de Armas, en el centro de la ciudad de Chihuahua, Rafael Sáenz Pérez, una persona con debilidad visual, compartió su historia y las dificultades que enfrenta diariamente para desplazarse y sostenerse económicamente, al tiempo que hizo un llamado a la sociedad para obtener una oportunidad laboral.
Rafael explicó que desde hace aproximadamente 10 años padece un daño en el nervio óptico, provocado tras un golpe en la cabeza. Aunque no perdió totalmente la vista, señaló que su condición lo obliga a utilizar bastón, especialmente al cruzar calles o caminar por zonas con alto flujo vehicular.
Indicó que uno de los mayores riesgos que enfrenta es el cruce de avenidas, ya que muchos automovilistas no se percatan de su condición. En ese sentido, destacó la importancia de los semáforos con señal auditiva, los cuales, dijo, son de gran ayuda notar, ya que las personas con discapacidad visual dependen en gran medida del oído para orientarse.
“Nos basamos mucho en el oído. El problema de la vista se suple con el oído”, explicó, agregando que por esta razón evitan usar audífonos que les impidan escuchar el entorno.

Sobre el trato de la ciudadanía, Rafael reconoció que existe de todo, pero destacó que muchas personas sí brindan apoyo, ya sea ayudándolo a cruzar calles, cediéndole el asiento en el transporte público o guiándolo cuando es necesario. Afirmó que la clave para recibir ayuda está en la forma de pedirla, con respeto y amabilidad.
Actualmente, Rafael no cuenta con un empleo formal. Señaló que sobrevive comprando pequeñas cajas de dulces para venderlos en la calle, aunque reconoció que es complicado. Comentó que, aunque existen apoyos gubernamentales como becas o pensiones, estas se otorgan a partir de los 60 años, requisito que aún no cumple.
En cuanto a sus capacidades laborales, Rafael explicó que podría desempeñarse en actividades dentro de un lugar cerrado, como una oficina, contestando el teléfono o llevando mensajes, ya que trabajar en la vía pública representa mayores riesgos.
Finalmente, hizo un llamado a cualquier persona o benefactor que pueda ofrecerle una oportunidad de trabajo. Para ello, proporcionó el número 614 401 808 893, a nombre de Rafael Sáenz Pérez, reiterando que su principal deseo no es recibir apoyos, sino trabajar y salir adelante por sus propios medios.
“Las becas o pensiones ayudan, pero a mí me gusta trabajar. Yo quiero trabajar”, expresó.

