Lo mataron y el asesino sigue libre: un amparo protege al presunto homicida de Francisco Javier Romero en Chihuahua
Reportero de Policíacas
La madrugada del 26 de octubre de 2025, la vida de Francisco Javier Romero López, un joven de 20 años que estudiaba Criminología y trabajaba para costear sus estudios, fue truncada por disparos de arma de fuego en la colonia Continental. El responsable señalado por testigos y evidencias, Alejandro R. M., padre de una joven involucrada en una discusión previa, sigue en libertad gracias a un amparo federal que ha retrasado su detención, generando indignación y temor entre los familiares de la víctima.
Según los informes oficiales, Javier Romero López no participó en la discusión que desencadenó los hechos. Testigos relatan que Alejandro R. M. llegó en una camioneta blanca y disparó contra dos jóvenes, hiriendo mortalmente a Javier, quien se encontraba en la casa de su amigo Érick. La Guardia Nacional confirmó el deceso y los peritos recolectaron casquillos calibre .45 en la escena. Sin embargo, a pesar de la evidencia y los testimonios, el presunto homicida promovió un amparo (expediente 2262/2025) que le otorgó una suspensión temporal, evitando su detención mientras se resuelve el caso.
La audiencia constitucional, originalmente programada para el 26 de noviembre de 2025, fue pospuesta hasta el 5 de enero de 2026, lo que permitió a Alejandro R. M. permanecer en libertad durante más de dos meses adicionales. Aunque la Fiscalía General del Estado ha integrado una carpeta de investigación sólida, la suspensión del amparo impide la ejecución de la orden de aprehensión. La familia de Javier denuncia que esta demora no solo retrasa la justicia, sino que también los expone a un riesgo constante, ya que el presunto agresor sigue libre y sin restricciones.
Los familiares de Javier exigen que la audiencia del 5 de enero no sea pospuesta nuevamente y que se ejecute la orden de aprehensión. “No es justo que un presunto homicida siga libre mientras nosotros vivimos con el dolor de haber perdido a un hijo, un hermano, un amigo”, expresaron. Además, han solicitado medidas de protección, ya que temen represalias por su exigencia de justicia.
Este caso refleja los desafíos del sistema judicial mexicano, donde recursos legales como el amparo pueden ser utilizados para retrasar la aplicación de la ley, dejando a las víctimas y sus familias en un limbo de impunidad. La sociedad chihuahuense observa con preocupación cómo la justicia se dilata, mientras un joven inocente sigue sin recibir el castigo que merece su asesino.
