Eugenia Pérez, Ana Pamela Arbizo y Willy: Entrenamiento y responsabilidad en la tenencia de mascotas
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En la Plaza de Armas de Chihuahua, este sábado, Eugenia Pérez, Ana Pamela Arbizo y Willy, un cachorro de seis meses, compartieron un momento de convivencia bajo el sol mientras trabajaban en el entrenamiento del perro. Eugenia, asistente de dirección, y Ana Pamela explicaron que Willy está en un proceso de obediencia para garantizar que sea un perro equilibrado, sociable y adaptado a entornos urbanos.
“Lo entrenamos para que no salte a las personas, para que se acostumbre a las multitudes, a las motocicletas y a los niños. Queremos que sea un buen ciudadano canino y que no desarrolle miedos o reacciones agresivas por falta de socialización desde cachorro”, comentó Eugenia. Ana Pamela añadió que este proceso es esencial para evitar problemas futuros: “Un perro bien socializado es un perro feliz y seguro, tanto para él como para los demás”.
Willy, equivalente a un niño de cuatro años en edad humana, asiste a clases de obediencia y recibe atención veterinaria cada dos semanas, con costos que varían entre 500 y 1,000 pesos por consulta, además de las vacunas correspondientes. Eugenia, quien adoptó a Willy, destacó que cuidar a una mascota es una gran responsabilidad: “Es como tener un hijo: requiere comida, paseos, atención médica, entrenamiento y, sobre todo, tiempo. No es solo un gasto económico, sino un compromiso emocional y de por vida”.

Ambas mujeres coincidieron en que Chihuahua enfrenta un problema grave con el abandono de perros, especialmente aquellos que no reciben la atención necesaria. “Muchos perros terminan en la calle porque sus dueños no entendieron la responsabilidad que implica tenerlos. Esto genera animales agresivos, accidentes y sufrimiento para todos”, advirtió Eugenia.
Ana Pamela recalcó que la tenencia responsable va más allá del amor: “Los perros, especialmente razas o individuos con mayor demanda de atención, necesitan entrenamiento, ejercicio y cuidados constantes. No es solo darles comida y agua; es asegurarse de que tengan una vida plena y feliz”.
Eugenia y Ana Pamela compartieron algunas recomendaciones para quienes estén considerando adoptar o comprar una mascota: Evaluar el tiempo y recursos disponibles antes de adoptar. Invertir en entrenamiento y socialización desde cachorro. No subestimar los costos de veterinario, alimentación y accesorios. Educarse sobre las necesidades específicas de la raza o tamaño del perro. Comprometerse a largo plazo, entendiendo que una mascota puede vivir más de 10 años.
“Un perro no es un juguete; es un ser vivo que depende totalmente de ti. Si no estás listo para asumir esa responsabilidad, es mejor esperar”, concluyó Ana Pamela.

