América y una semana que sacudió a Coapa
El Club América vivió una de las semanas más agitadas del Clausura 2026, marcada por lesiones, salidas inesperadas, movimientos clave en el mercado de fichajes y decisiones que alteraron la estabilidad deportiva e institucional en Coapa. Lo que comenzó como un regreso rutinario a los entrenamientos tras la fecha FIFA terminó convirtiéndose en una auténtica prueba de resistencia para el entorno azulcrema.
La actividad se encendió con la confirmación de la lesión de Israel Reyes, quien inició rehabilitación tras resentirse durante su participación con la Selección Nacional. Horas después, el club enfrentó un golpe administrativo con la salida del director deportivo Diego Ramírez, consecuencia de una gestión cuestionada en el mercado de pases. De manera provisional, Antonio Ibrahim asumió el cargo, mientras la directiva analiza otros perfiles para una reestructura interna.
El caos deportivo se intensificó con las negociaciones avanzadas de Rodrigo Aguirre con Tigres, decisión impulsada por una oferta económica relevante y la necesidad de liberar una plaza de No Formado en México. Casi en paralelo, América cerró el fichaje del brasileño Raphael Veiga, procedente del Palmeiras, una incorporación solicitada directamente por André Jardine. Esa misma jornada, el club brindó respaldo total a Allan Saint-Maximin, luego de que el futbolista denunciara actos racistas contra su familia.
El fin de semana dejó imágenes simbólicas y decisiones de alto impacto. La fotografía oficial del torneo se realizó sin la presencia de directivos, mientras que el arribo de Veiga a la Ciudad de México coincidió con el triunfo ante Necaxa (2-0). Sin embargo, la ausencia de Álvaro Fidalgo en la convocatoria encendió las alarmas: el mediocampista español estaba a detalles de cerrar su pase al Real Betis, lo que derivó en su salida inmediata del club.
Las despedidas continuaron. Tras el partido, América confirmó la rescisión de Saint-Maximin, quien decidió marcharse al no sentirse su familia segura en el país. Un día después, el club ofreció una emotiva conferencia para despedir a Fidalgo, poniendo fin a una etapa de cinco años. Finalmente, se oficializó la llegada de Raphael Veiga, cerrando así una semana que evidenció la inestabilidad, pero también la capacidad de reacción de un América obligado a reinventarse en tiempo récord.
