Ebrard mueve sus fichas en Baja California rumbo a la interna de Morena en 2027
Tijuana, Baja California. — El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, comenzó a reforzar su presencia política en Baja California de cara a la interna de Morena en 2027. A través de su operador político Carlos Candelaria, coordinador general de los Corredores Económicos del Bienestar, ha sostenido reuniones con actores locales de la Cuarta Transformación y con sectores empresariales.
Entre los encuentros más relevantes destacan los sostenidos con la diputada federal Evangelina Moreno Guerra, quien ha manifestado interés en competir por la gubernatura, y con el diputado local Jorge Ramos Hernández, actualmente en el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y exalcalde de Tijuana por el PAN.
Baja California, bastión clave de Morena
Desde 2018, Baja California se ha consolidado como uno de los bastiones de Morena. En 2019, Jaime Bonilla Valdez se convirtió en el primer gobernador emanado de la 4T en la entidad. Posteriormente, en 2021, Marina del Pilar Ávila Olmeda ganó la gubernatura, consolidando la hegemonía del partido en la región.
En las elecciones de 2027, Baja California será uno de los estados más disputados: estarán en juego 17 gubernaturas, además de la renovación de las 7 alcaldías, el Congreso local y las 9 diputaciones de mayoría relativa.
La estrategia de Ebrard
Tras perder la candidatura presidencial de Morena en 2024 frente a Claudia Sheinbaum, Ebrard ha mantenido su grupo político activo en distintas regiones del país. Su apuesta en Baja California busca tejer alianzas con aspirantes locales y con sectores productivos, con el objetivo de posicionarse como un actor influyente en la definición de candidaturas y en la construcción de bloques internos dentro de Morena.
Comentario
“Ebrard ya mueve sus fichas en Baja California. Porque si no pudo ser presidente en 2024, al menos quiere ser el gran ajedrecista de 2027. La 4T presume unidad, pero cada quien anda con su tablero: unos juegan damas chinas, otros dominó… y Marcelo, ajedrez. El problema es que en Morena siempre gana el que reparte las cartas.”
