PUDE HABERLA TRAÍDO EN UNA CARROZA… HOY LA TRAIGO EN ESTE CABALLO
Madre de Ángela estalla de dolor y encara a la alcaldesa de Aldama; exige justicia tras un año de lucha
Aldama, Chih.— El dolor convertido en rabia y la impotencia acumulada durante más de un año explotaron frente a la autoridad municipal.
Con palabras que estremecieron a quienes presenciaban la escena, la madre de Ángela encaró directamente a la alcaldesa de Aldama, Sandra Galindo, reclamando justicia por su hija y denunciando la falta de respuestas.
La mujer, visiblemente quebrada pero con una fuerza que brotaba desde lo más profundo de su dolor, lanzó una frase que resonó con crudeza entre los presentes:
“Pude haberla traído en esta carroza, pero ahorita la traigo en este caballo”, expresó, dejando al descubierto la tragedia que carga y la lucha que no piensa abandonar.
El momento se tornó aún más tenso cuando la madre, con la voz firme y cargada de indignación, dirigió su reclamo de frente a la presidenta municipal, señalando que la autoridad tiene en sus manos la obligación de actuar.
“Si soy esa madre que está llena de coraje, ¿por qué? Porque llevamos un año luchando por algo que está en sus manos. Usted, como la más alta autoridad de este pueblo, tiene en sus manos la ley y la obligación de protegernos”, sentenció.
Sus palabras no fueron solo un reclamo; fueron el grito desesperado de una madre que asegura haber tocado puertas, exigido respuestas y enfrentado un muro de silencio mientras el tiempo sigue pasando, durante el tenso momento, el silencio se apoderó del lugar.
Los asistentes observaron cómo el dolor de una madre se transformaba en un reclamo directo al poder municipal, evidenciando el hartazgo de una familia que asegura no haber recibido la justicia que exige.
Familiares y personas que se han solidarizado con el caso reiteraron que la lucha no se detendrá, señalando que seguirán manifestándose y alzando la voz hasta que las autoridades esclarezcan los hechos y se castigue a los responsables.
Mientras tanto, el caso de Ángela se ha convertido en símbolo del dolor y la desesperación de muchas familias que siguen esperando justicia, en un estado donde la exigencia de respuestas continúa creciendo frente a casos que permanecen sin resolverse.








