Jóvenes bailarines llevan el breakdance a los semáforos del centro y recaudan apoyo para competencias nacionales
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En plena zona centro de la ciudad de Chihuahua, justo en el cruce frente al Palacio de Gobierno, un grupo de jóvenes ha convertido los semáforos en escenario para mostrar talento, promover la cultura urbana y recaudar fondos para sus actividades deportivas.
Se trata de bailarines de break dance, quienes diariamente realizan presentaciones entre los cambios de luz vehicular, sorprendiendo a automovilistas y peatones con acrobacias y rutinas de alto nivel. Uno de ellos, Sergio Rivas, conocido como “B-Boy Sheko”, explicó que el objetivo va más allá del espectáculo.


“Estamos dándole a la cultura lo que es el breaking y breakdance… también recaudamos fondos para los niños que van a la Nacional Conade”, comentó durante la entrevista, al destacar que el grupo busca apoyar a compañeros que participan en competencias oficiales.
El grupo suele estar integrado por entre tres y cuatro bailarines, aunque en ocasiones, como en esta jornada, llegan a reunirse hasta diez jóvenes, lo que permite montar presentaciones más completas y llamativas en plena vía pública.
Para ambientar sus rutinas, los bailarines utilizan música, aunque en ocasiones recurren a alternativas improvisadas, como instrumentos en vivo, cuando enfrentan problemas técnicos con su equipo de sonido, lo que no detiene su actividad ni el ánimo de continuar con el espectáculo.



Además de generar ingresos para solventar gastos relacionados con competencias, los jóvenes destacaron que esta actividad también representa una forma de mantenerse activos, fomentar el ejercicio y alejarse de entornos negativos, al tiempo que promueven el arte urbano entre la ciudadanía.
Las presentaciones se realizan principalmente en el cruce de Aldama y Venustiano Carranza, así como en calles aledañas del centro histórico, donde el flujo vehicular les permite captar la atención de quienes transitan por la zona.
A pesar de los retos que implica trabajar en la vía pública, los bailarines continúan apostando por este espacio como una plataforma para expresarse y generar oportunidades, demostrando que el talento local puede abrirse paso incluso entre el tráfico y el ritmo acelerado de la ciudad.
