Del auge al abandono: la historia del Mercado Reforma en Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
El Mercado Reforma, ubicado en el centro de la ciudad de Chihuahua entre las calles Cuarta y Sexta, y entre Julián Carrillo y la Privada de Niños Héroes, se mantiene como uno de los espacios más representativos del comercio tradicional, con más de seis décadas en su actual edificio y una historia que supera el siglo de actividad comercial organizada en la capital.
De acuerdo con la información histórica colocada en el propio inmueble, el origen del comercio formal en la ciudad se remonta a 1726, cuando se destinaban espacios públicos para vendimias. Posteriormente, en 1797, se autorizó un tianguis en la plazuela de los Uranga, y en 1821 se ordenó la construcción del primer mercado fijo o “parían”, marcando el inicio de estos centros de abasto en Chihuahua.



El mercado evolucionó con el paso de los años, siendo reconstruido y modernizado en distintas etapas, hasta que en 1862 se consolidó bajo el nombre de “Mercado La Reforma”. Sin embargo, el edificio actual tiene su origen tras un incendio ocurrido a mediados del siglo XX, lo que derivó en su reconstrucción y posterior inauguración entre 1956 y 1959, según lo indica la placa oficial del sitio.
Esto significa que el inmueble que hoy permanece en funciones cuenta con alrededor de 67 años, por lo que se puede considerar como un mercado con casi siete décadas en su ubicación actual, aunque su historia como espacio comercial es mucho más extensa.
A pesar de su relevancia histórica, la realidad actual del Mercado Reforma refleja una disminución en su actividad comercial. En su interior aún operan algunos restaurantes, piñaterías, locales de calzado, herbolarias y comercios de artículos para el hogar, pero la cantidad de negocios activos ha disminuido con el paso del tiempo.

Este descenso está relacionado con el cambio en los hábitos de consumo y la consolidación de supermercados y tiendas de autoservicio, que han desplazado a los mercados tradicionales en la preferencia de los consumidores.
A diferencia de lo que ocurre en otras regiones del país, especialmente en el sur de México, donde los mercados continúan siendo altamente concurridos por su oferta fresca y directa del productor, en Chihuahua estos espacios han perdido protagonismo, quedando en muchos casos como sitios con mayor valor histórico que comercial.
Aun así, el Mercado Reforma sigue siendo un punto clave dentro de la memoria urbana de la ciudad, donde persisten algunos comerciantes que mantienen viva una tradición que resiste, aunque cada vez con menor presencia, en el centro histórico de Chihuahua.

