Una misma plaza, dos realidades: así se vive la indigencia en Chihuahua capital
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En pleno centro de la ciudad, la Plaza de Armas de Chihuahua refleja una escena cotidiana que, sin necesidad de hechos extraordinarios, exhibe un contraste social evidente entre quienes transitan, descansan o simplemente pasan el tiempo, y quienes han hecho del espacio público una forma de sobrevivencia.
Durante un recorrido reciente, fue posible observar a un joven, recostado en una de las jardineras, utilizando audífonos, con mochila y vestimenta limpia, en una escena que podría interpretarse como parte de la normalidad urbana: un momento de descanso, desconexión o espera dentro de uno de los puntos más concurridos de la capital. A escasos metros, en el mismo entorno, también se encontraba una persona en situación de calle, acostado en cartones improvisando espacios para dormir a las afueras de Catedral, evidenciando una realidad distinta que coexiste sin filtros en el mismo perímetro.


La imagen no responde a un hecho aislado ni a un incidente particular, sino a una dinámica visible en el Centro Histórico, donde el espacio público cumple múltiples funciones dependiendo de las condiciones de cada individuo. Para algunos, es un lugar de paso o recreación; para otros, representa un refugio ante la falta de alternativas.
Este tipo de escenas también abre cuestionamientos sobre la atención a sectores vulnerables y el papel de las autoridades, particularmente del Gobierno Municipal de Chihuahua, en materia de asistencia social, vigilancia y uso del espacio público, sin que en este caso específico se haya registrado intervención o incidencia alguna al momento de la observación.
Lejos de tratarse de un evento extraordinario, la coexistencia de estas realidades en un mismo punto refleja una cotidianidad que suele pasar desapercibida, pero que evidencia las diferencias sociales presentes incluso en los lugares más representativos de la ciudad.

