Embajador de EE.UU. advierte que no habrá impunidad en casos de corrupción en Sinaloa
Ciudad de México. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó este miércoles que la corrupción de funcionarios sinaloenses vinculada al Cártel del Pacífico será investigada y procesada en todos los casos en los que exista jurisdicción estadounidense.
Declaración oficial
Johnson subrayó que el combate a la corrupción y a las redes criminales transnacionales es una prioridad compartida entre ambos países, en el marco de los compromisos bilaterales para fortalecer la transparencia, el cumplimiento de la ley y el Estado de derecho.
“No habrá impunidad”, sostuvo el diplomático en un comunicado.
El embajador precisó que no puede comentar detalles específicos de las imputaciones ni del proceso judicial en curso en Nueva York, pero aseguró que las investigaciones seguirán su curso conforme a las atribuciones legales de las autoridades estadounidenses.
Cooperación bilateral
El funcionario destacó que la cooperación entre México y Estados Unidos continuará enfocada en el fortalecimiento institucional y la seguridad en ambos lados de la frontera, bajo el principio de responsabilidad compartida.
Contexto político
La declaración se produce tras la acusación federal en Nueva York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Poco después, Rocha rechazó cualquier relación con el cártel y aseguró que los señalamientos carecen de sustento:
“Las imputaciones difundidas no tienen veracidad ni fundamento, y demostraré su falsedad con contundencia”, escribió en su cuenta de X.
Comentario editorial
El posicionamiento del embajador Johnson marca un endurecimiento del discurso estadounidense frente a la corrupción en México. La advertencia de que los casos bajo jurisdicción de EE.UU. serán procesados “sin excepciones” coloca presión adicional sobre Morena y sobre el gobierno de Sheinbaum, que enfrenta una crisis política por los vínculos de autoridades estatales con el crimen organizado. El reto será sostener la cooperación bilateral sin que se interprete como una intromisión en la soberanía mexicana.
