El “efecto Rocha” y las vacaciones austeras de la 4T
En Palacio Nacional ya circula un término que incomoda: el “efecto Rocha”. Los sondeos recientes muestran que la aprobación presidencial ronda el 65-68%, un retroceso que preocupa a la oficina de Juan Carlos Calatrejo, encargado de las encuestas para Claudia Sheinbaum. El problema no es solo la caída en la popularidad, sino tres factores clave:
El desplome de Morena como marca.
El aumento de la imagen negativa de Sheinbaum, que supera el 40% en algunos estados.
Gobernadores con mejor aprobación que la presidenta.
El periplo judicial del gobernador con licencia Rubén Rocha se percibe como un símbolo de impunidad más que de soberanía, y se combina con el estancamiento económico y la inseguridad.
La tensión se traslada al terreno más insólito: las vacaciones de verano. En la 4T ya se emitió la instrucción de evitar destinos exóticos, hoteles de lujo y compañías escandalosas. El recuerdo del verano pasado sigue fresco:
Mario Delgado y Ricardo Monreal en hoteles europeos.
Andy López Beltrán en Asia con consumos de alta gama.
La familia de Sergio Gutiérrez Luna exhibiendo joyas de lujo.
El yate de Zanyasen Escobar y las postales de los Yunes en Madrid y Nueva York.
El mensaje es claro: quien aspire a candidaturas en 2027 debe vacacionar en destinos nacionales, discretos y austeros.
Comentario editorial
La austeridad republicana ha llegado al terreno más íntimo: la playa. En la 4T, el verdadero examen político no está en los debates ni en las encuestas, sino en la elección del destino vacacional. Cancún sí, pero nada de Ibiza; Acapulco sí, pero olvídense de Saint-Tropez.
El “efecto Rocha” amenaza con convertirse en el nuevo fantasma de Morena, y la solución parece ser que los políticos oficialistas cambien el yate por la lancha de Chapala. Porque, claro, nada dice “compromiso con el pueblo” como una selfie en Mazatlán con sombrero de palma.
La popularidad presidencial se mide en encuestas, pero las candidaturas de 2027 podrían definirse en la arena de Puerto Escondido.
