Search for:
  • Home/
  • Chihuahua/
  • Con apenas cinco años, pequeño se da una boleada en la Plaza de Armas antes de salir a pasear

Con apenas cinco años, pequeño se da una boleada en la Plaza de Armas antes de salir a pasear

Nota y fotos por: Silver Juárez Arce

En una época en la que muchos niños suelen preocuparse más por los juegos que por la apariencia de su calzado, un pequeño de apenas cinco años de edad llamó la atención este lunes en la Plaza de Armas de Chihuahua al acudir voluntariamente a uno de los tradicionales puestos de boleros para que le limpiaran y dieran brillo a sus botas.

Se trata de Juan Carlos Moreno, quien mientras esperaba pacientemente a que terminaran de bolearle el calzado, respondió algunas preguntas y se convirtió en una de las escenas más curiosas y tiernas de la jornada en el Centro Histórico.

Al ser cuestionado sobre su edad, el pequeño respondió que tiene cinco años, mientras observaba el trabajo realizado por uno de los boleros de la plaza.

Durante la conversación se le preguntó si la boleada tenía relación con algún evento especial o si se preparaba para alguna salida importante. Sin embargo, fiel a la espontaneidad propia de su edad, respondió simplemente: “porque sí”.

Posteriormente se le preguntó si saldría a algún lugar y, con ayuda de sus familiares, comentó que iría a pasear.

Mientras el bolero continuaba trabajando sobre las pequeñas botas, los padres del menor observaban la escena, acompañándolo durante el proceso.

El momento llamó la atención de quienes se encontraban cerca, pues no es común ver a niños tan pequeños preocupándose por mantener limpio y presentable su calzado. Mientras muchos menores dedican gran parte de su tiempo a jugar, correr o ensuciar sus zapatos durante sus actividades diarias, Juan Carlos decidió tomarse unos minutos para que sus botas lucieran impecables.

Al finalizar, el pequeño posó para la cámara y levantó el pulgar con una sonrisa, orgulloso de sus botas recién boleadas.

La escena dejó una imagen poco habitual en la Plaza de Armas, donde las tradiciones de los boleros continúan formando parte de la vida cotidiana del Centro Histórico y donde, en esta ocasión, un niño de cinco años fue quien se robó las miradas al demostrar que el gusto por el cuidado personal también puede comenzar desde muy temprana edad.