Edgar Amador bajo presión: Hacienda entre discursos optimistas y rumores de relevo
Ciudad de México.— La Secretaría de Hacienda vive días de tensión. Mientras el titular, Edgar Amador, sostiene en los medios un discurso optimista sobre un crecimiento económico “inminente”, en los pasillos de la dependencia circula con fuerza la versión de que su salida es cuestión de tiempo.
El rumor apunta a la secretaria de Energía, Luz Elena González, como la figura que desembarcaría en Hacienda, respaldada por su cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum. Según fuentes internas, la llegada de González estaría condicionada a una mejora en los números de Pemex, especialmente en producción, lo que daría el marco político para el relevo.
Factores que alimentan la versión
Amador no tuvo influencia en la designación del nuevo titular de Pemex, pese al peso crítico de la petrolera en la economía nacional.
Tampoco logró colocar a un perfil propio en Nafinsa y Bancomext, donde se nombró a un funcionario cercano a Palenque.
En el SAT, los grandes contribuyentes perciben al secretario como una figura lateral, sin control sobre los intercambios más decisivos para la inversión.
La situación recuerda a la frustración de Rogelio Ramírez de la O en el sexenio anterior, cuando no pudo ocupar posiciones clave con técnicos de su confianza, lo que atribuye al estallido de instituciones financieras como Vector, CI Banco e Intercam.
En contraste, Amador mantiene buena reputación en el mercado y cuenta con el visto bueno del Departamento del Tesoro de EE.UU. Sin embargo, en el sector corporativo se repite la lectura de que no tiene pleno control de su área de influencia.
Comentario editorial
Amador habla de crecimiento inminente, pero en Hacienda lo que crece son los rumores de su salida. Pemex decide, Luz Elena espera, y el SAT lo ignora. Es como dirigir una orquesta en la que cada músico toca su propia partitura… y el director sonríe diciendo que todo suena perfecto.
Hacienda presume optimismo, pero la partitura política ya parece escrita.
