Depresión, soledad y suicidio: el problema masculino del que casi nadie quiere hablar
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
A unos días de celebrarse el Día del Padre, una realidad poco discutida vuelve a colocarse sobre la mesa: la situación de la salud mental masculina y la escasa visibilidad que reciben los problemas emocionales que enfrentan millones de hombres en México y en el mundo.
Las cifras muestran una realidad difícil de ignorar. De acuerdo con organismos internacionales y estadísticas nacionales, los hombres representan la mayoría de las muertes por suicidio, una tendencia que se mantiene desde hace años. Sin embargo, pese a estos números, la conversación pública sobre la depresión, la ansiedad, la soledad y el bienestar emocional de los hombres suele ocupar un espacio mucho menor dentro de campañas, programas y debates sociales.
La discusión no consiste en quitar importancia a las problemáticas que afectan a las mujeres. El planteamiento que realizan especialistas, investigadores y diversos sectores de la sociedad es otro: si los hombres encabezan las cifras más graves relacionadas con el suicidio, ¿por qué la salud mental masculina continúa teniendo una presencia tan limitada en la conversación pública?
Durante décadas, muchos hombres crecieron bajo la idea de que debían resolver sus problemas solos, soportar el dolor emocional en silencio y evitar mostrar vulnerabilidad. Frases como “los hombres no lloran”, “aguántese” o “sea fuerte” formaron parte de generaciones enteras y dejaron consecuencias que hoy siguen reflejándose en la salud emocional de miles de personas.

A esto se suman factores como las dificultades económicas, el desempleo, las separaciones familiares, los conflictos relacionados con la paternidad, la presión de ser proveedor y la falta de redes de apoyo emocional. Diversos estudios han señalado que los hombres suelen buscar ayuda psicológica con menor frecuencia que las mujeres, muchas veces cuando los problemas ya alcanzaron niveles críticos.
En Chihuahua, al igual que en el resto del país, existen servicios de atención psicológica abiertos a la población en general. Sin embargo, para muchos hombres la percepción continúa siendo la misma: hay poca conversación pública sobre sus problemas emocionales y pocas campañas visibles enfocadas específicamente en ellos.
La situación ha generado un debate creciente en distintos sectores. Mientras algunos consideran que la atención pública se ha concentrado principalmente en problemáticas que afectan a las mujeres, otros sostienen que la igualdad también implica reconocer y visibilizar los desafíos que enfrentan los hombres, especialmente cuando existen indicadores tan preocupantes como los relacionados con el suicidio.

Especialistas coinciden en que visibilizar la salud mental masculina no significa competir por atención ni restar importancia a otros problemas sociales. Significa reconocer que millones de hombres también enfrentan depresión, ansiedad, estrés, soledad y crisis emocionales que merecen ser atendidas.
A pocos días del Día del Padre, la conversación cobra una relevancia especial. Detrás de cada padre, hijo, abuelo, hermano o trabajador existe una persona que también puede atravesar dificultades emocionales. Y mientras las cifras continúan mostrando una realidad alarmante, cada vez son más quienes consideran que la salud mental de los hombres dejó de ser un tema secundario y debe ocupar un lugar más visible dentro de la discusión pública.
