Abejas invaden puestos de dulces típicos en la Cuarta; surge preocupación por salud pública y protección ambiental
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
La presencia constante de abejas alrededor de los puestos de dulces típicos mexicanos instalados sobre la calle Cuarta, en el centro de la ciudad de Chihuahua, ha comenzado a generar preocupación tanto por las condiciones sanitarias en las que se exhiben los alimentos como por el impacto que esta situación representa para uno de los insectos más importantes para el equilibrio del medio ambiente.
Durante un recorrido realizado este viernes 26 de junio, fue posible observar decenas de abejas sobrevolando y caminando sobre los dulces expuestos en mesas de venta, atraídas por productos elaborados con miel, azúcar y otros ingredientes dulces. También se apreciaron diversos ejemplares inmóviles sobre las mesas de exhibición y el piso, una escena que se repite conforme transcurre el día y que evidencia el impacto que la exposición permanente de estos productos tiene sobre los insectos.

En los puestos es común encontrar una amplia variedad de dulces tradicionales, algunos elaborados con miel y otros con pequeños fragmentos de panal, además de productos con un alto contenido de azúcar que permanecen al aire libre durante varias horas.
La situación abre un doble llamado a las autoridades. Por una parte, corresponde a la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS) verificar que los alimentos comercializados al público cumplan con las condiciones de higiene y manejo necesarias para proteger la salud de los consumidores.
Por otra, la Coordinación de Medio Ambiente y Protección Animal del Municipio de Chihuahua podría valorar medidas preventivas que contribuyan a disminuir la mortalidad de estos polinizadores, cuya presencia es atraída por los productos exhibidos en la vía pública.

Las abejas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas, ya que son responsables de la polinización de una gran parte de las plantas silvestres y de numerosos cultivos destinados al consumo humano. Su labor resulta indispensable para la conservación de la biodiversidad y para la producción de alimentos, por lo que organismos científicos y ambientales han advertido durante años sobre la necesidad de proteger sus poblaciones.
Mientras comerciantes y clientes continúan con su actividad cotidiana, la presencia permanente de abejas entre los dulces expuestos deja sobre la mesa un tema que involucra tanto la salud pública como la protección ambiental, dos ámbitos en los que las autoridades cuentan con facultades para revisar y, en su caso, implementar medidas que permitan proteger tanto a los consumidores como a estos importantes polinizadores.
