México y Estados Unidos inauguran planta contra el Gusano Barrenador en Chiapas
Metapa, Chiapas.— La presidenta Claudia Sheinbaum, junto al embajador estadounidense Ronald Johnson y la secretaria de Agricultura de EE.UU., Brooke L. Rollins, inauguraron una planta para la producción de moscas estériles destinada a combatir el Gusano Barrenador, una plaga que amenaza al sector ganadero y agrícola.
La planta inició con una inversión conjunta de 61 millones de dólares.
El embajador Johnson anunció que el gobierno de Donald Trump invertirá 84 millones de dólares adicionales para reforzar la cooperación.
El objetivo es evitar pérdidas de hasta 700 millones de dólares anuales en el sector agrícola estadounidense y casi 2 mil millones en impactos económicos.
La planta tendrá capacidad para producir 100 millones de insectos estériles por semana, sumándose a los 100 millones que ya genera la planta COPEG en Panamá.
Lectura política y diplomática
Sheinbaum destacó que la cooperación es más importante que la confrontación: “Las enfermedades animales, las plagas y los retos de la seguridad alimentaria no conocen fronteras”.
El mensaje desde Chiapas busca proyectar la idea de que la cooperación entre países soberanos es más poderosa que los conflictos.
El acto se da en un contexto de tensiones bilaterales en otros frentes, pero muestra un espacio de entendimiento estratégico en materia agrícola y sanitaria.
Comentario
De la confrontación al gusano barrenador: México y EE.UU. encontraron un enemigo común que no reclama soberanía ni elecciones. En otras palabras, la plaga une lo que la política divide.
La planta en Chiapas es más que un proyecto sanitario; es un símbolo de cooperación que Sheinbaum y Washington exhiben como prueba de que, al menos frente a las plagas, la alianza funciona.
