El kiosco de la plaza de armas se convierte en cancha de fútbol improvisada
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
Mientras el calor de la tarde se hacía sentir en el Centro Histórico de Chihuahua, dos menores transformaron el kiosco de la Plaza de Armas en una improvisada cancha de fútbol, aprovechando la sombra y la estructura del lugar para disputar un partido.
Johan David de la Cruz Sánchez, quien incluso jugaba con una mano lesionada, explicó que eligieron ese sitio porque el techo los protege del sol y porque “las entradas parecen porterías“, convirtiendo el espacio en un escenario ideal para su encuentro.
Aunque comentó que en ocasiones algunas personas les llaman la atención y les piden que no jueguen ahí, aseguró que otras veces pueden disfrutar del partido sin inconvenientes. Durante la charla también compartió que es aficionado al Club América, mientras que su compañero, Oliver, dijo apoyar a los Pumas.
Con un balón prestado por un amigo y el entusiasmo que despierta el fútbol entre niñas, niños y jóvenes, ambos improvisaron sus porterías utilizando las entradas del kiosco, demostrando que la imaginación basta para convertir un espacio público en una cancha por unos minutos.
La escena ofrece un contraste con la imagen observada un día antes en el mismo lugar, cuando la plaza era utilizada como dormitorio improvisado por personas en situación de vulnerabilidad. Esta vez, el kiosco fue escenario de juego, convivencia y alegría infantil.





