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El Mundial dobla a la política: México-Inglaterra mantiene horario pese a presión del gobierno

Ciudad de México.— La pasión del fútbol comienza a chocar con la política mexicana. Tras los incidentes en los festejos por el triunfo frente a Ecuador —donde murieron cuatro personas y se desató una crisis en el gabinete de Clara Brugada— el gobierno de la CDMX intentó modificar el horario del partido México-Inglaterra para reforzar la seguridad en la tarde y evitar riesgos nocturnos.

Conflicto
• Los partidos de Inglaterra son transmitidos por la BBC y también por ITV, cuyo principal accionista es BlackRock, el mayor tenedor de activos del mundo. Su CEO, Larry Fink, visitó semanas atrás a la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, lo que añadió un matiz político-mediático al tema.
• La FIFA, encabezada por Gianni Infantino, rechazó el cambio de horario: modificar México-Inglaterra implicaría mover también el partido Brasil-Noruega, programado a las 2 de la tarde en Nueva Jersey, lo que complicaría contratos televisivos y logística.
• El técnico del Tri, Javier Aguirre, también se inclinó por mantener el horario original, argumentando razones de planificación deportiva.
Impacto político y social
• El intento de ajuste refleja cómo el fútbol puede condicionar decisiones de gobierno, fenómeno más común en países como Argentina o Brasil.
• La crisis de seguridad en la CDMX tras el partido contra Ecuador evidenció la necesidad de operativos más robustos, pero la negativa de FIFA deja al gobierno mexicano sin margen de maniobra.
• El episodio muestra cómo los intereses mediáticos y comerciales pesan tanto como las consideraciones de seguridad pública.

Comentario

Elgobierno quería mover el partido para evitar tragedias, pero Infantino dijo “no” porque mover un horario es más complicado que mover un país. En otras palabras, la política mexicana descubrió que en el Mundial manda la televisión.
México vive su primera gran lección del torneo: el fútbol no solo dobla a la política, también la deja en fuera de lugar.