Search for:
  • Home/
  • Deportes/
  • Trump, Balogun y la “tarjeta roja ridícula”

Trump, Balogun y la “tarjeta roja ridícula”

El senador republicano Ted Cruz expresó su respaldo al presidente Donald Trump tras la intervención en el caso de Folarin Balogun.

El episodio revela cómo el fútbol y la política se entrelazan en la narrativa de Washington. El senador republicano Ted Cruz agradeció públicamente al presidente Donald Trump por intervenir ante la FIFA para revertir la suspensión del delantero Folarin Balogun, expulsado en el partido contra Bosnia. “¡Había una razón por la que el trofeo de la FIFA estuvo aquí tanto tiempo como estuvo!”, dijo Cruz en la Oficina Oval, celebrando lo que calificó como un triunfo político-deportivo.

El trasfondo, revelado por The New York Times, apunta a que Trump llamó directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que se revisara la sanción. El resultado: Balogun quedó habilitado para jugar contra Bélgica en octavos de final, un partido clave para la selección estadounidense.

Comentario Editorial

• La intervención presidencial en decisiones deportivas abre un debate sobre la autonomía de organismos internacionales como la FIFA.
• Cruz convierte el gesto en narrativa patriótica, reforzando la idea de que Trump defiende los intereses de Estados Unidos incluso en la cancha.
• El fútbol se transforma en escenario simbólico de poder: la “tarjeta roja ridícula” se convierte en metáfora de cómo la política puede doblar las reglas del juego.

El comentario hace referencia a lo revelado por The New York Times: Trump habría llamado directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la suspensión que impedía a Balogun jugar contra Bélgica.



En tiempos donde la política invade todos los espacios, hasta una expulsión en la cancha se convierte en asunto de Estado. Trump no solo disputa elecciones: también disputa tarjetas rojas. Y en esa jugada, el balón deja de ser redondo para volverse político.