Sheinbaum exhibe video de la FGR sobre red de contrabando de combustible
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó en conferencia el video elaborado por la Fiscalía General de la República (FGR) sobre la red de presunto contrabando de hidrocarburos que derivó en la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo.
El material audiovisual muestra parte de las operaciones investigadas en puertos y aduanas, vinculadas con el ingreso ilegal de combustibles al país. Según la mandataria, el caso es emblemático porque involucra a figuras políticas de alto perfil y refleja la necesidad de reforzar los mecanismos de control en el sector energético.
Avances de la investigación
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que hasta el momento se han realizado 8 detenciones, aunque aún faltan órdenes de aprehensión por cumplimentar. Subrayó que la investigación continúa abierta y que las autoridades trabajan en coordinación con instancias internacionales para rastrear el origen de las operaciones ilícitas.
Contexto del caso
• El exgobernador Ruffo, primer mandatario panista en Baja California (1989–1995), fue detenido por presunta participación en la red de contrabando.
• La FGR sostiene que el esquema implicaba el ingreso de combustibles sin cumplir requisitos fiscales y aduaneros, generando pérdidas millonarias al erario.
• El caso se conecta con investigaciones previas sobre huachicol fiscal y operaciones transnacionales detectadas en puertos del Golfo y la frontera norte.
Implicaciones políticas
La exhibición del video por parte de Sheinbaum busca reforzar la narrativa de combate frontal al crimen organizado y a la corrupción en sectores estratégicos. Al mismo tiempo, coloca el tema en la agenda bilateral con Estados Unidos, dado que parte del combustible ingresaba desde ese país.
Editorial
La detención de Ruffo y la exhibición del video no son solo un golpe judicial: son un mensaje político. Sheinbaum coloca la soberanía energética como bandera y advierte que el contrabando de combustibles no será tolerado, aunque implique tocar a figuras históricas de la política mexicana. El caso abre un nuevo frente: el de la legitimidad del Estado frente a redes que cruzan fronteras y partidos.
