Bonilla bajo sospecha y Montserrat Caballero desafía a la dirigencia del PT rumbo a 2027
La sucesión gubernamental en Baja California para 2027 ha comenzado a mover las piezas dentro de la Cuarta Transformación (4T). En los últimos días, operadores políticos han coincidido en que el margen de maniobra del exgobernador Jaime Bonilla Valdez se ha reducido, mientras crecen las versiones sobre una eventual alianza entre Morena y el Partido del Trabajo (PT).
Bonilla y las viejas acusaciones
El desgaste de Bonilla se ha intensificado con el resurgimiento de un viejo señalamiento: las versiones que lo ubican como presunto informante del FBI. Estas acusaciones no son nuevas. En los años 2000, el Los Angeles Times documentó que Bonilla colaboró como informante confidencial en una investigación de corrupción relacionada con el Distrito de Agua de Otay, en California. Según esos reportes, el entonces empresario utilizó equipo de grabación proporcionado por la agencia federal para obtener conversaciones que fueron utilizadas en procesos judiciales.
Aunque Bonilla reconoció en su momento haber colaborado con el FBI, el tema vuelve a colocarse en el centro del debate político, especialmente tras la acusación de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, quien lo señaló de tenderle una “emboscada” para filtrar conversaciones a la prensa.
El dilema del PT
El PT en Baja California llega debilitado al proceso de 2027. Tras perder operadores estratégicos y posiciones clave, su capacidad de negociación se ha reducido. En este escenario, la definición de una eventual alianza dependerá de las decisiones de la dirigencia nacional, que busca mantener cohesión con Morena.
La militante petista y exalcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero, ha sido clara en su postura:
“Prefiero perder con mis propios números a arriesgarme con números que ya me fallaron una vez”, sentenció.
Aunque reconoce que se alineará a lo que decida la dirigencia nacional, su discurso refleja el deterioro del PT en la entidad y la desconfianza hacia las alianzas con Morena.
Caballero y su gestión cuestionada
Caballero intenta reposicionarse como una figura política “surgida del pueblo” y ajena a las viejas prácticas. Sin embargo, su gestión en Tijuana dejó un balance cuestionado: proyectos inconclusos, problemas de movilidad, deficiencias en servicios públicos y constantes confrontaciones políticas. Estos antecedentes contrastan con la narrativa que ahora busca construir.
Su salida de Morena en 2023 se dio en medio del rompimiento de Bonilla con el partido guinda, tras acusaciones de violencia política de género. Ambos terminaron en el PT, lo que evidenció más un quiebre interno que una decisión por convicción personal.
Escenario rumbo a 2027
La crisis política y mediática que enfrenta la 4T en Baja California ha abierto un nuevo tablero. Mientras la administración de Marina del Pilar intenta contener el desgaste, Bonilla pierde influencia y Caballero busca reconstruir un liderazgo debilitado. La sucesión de 2027 no solo se definirá por candidaturas, sino por la capacidad de recuperar credibilidad ante un electorado cada vez más crítico de las disputas internas.
Comentario
Bonilla acusado de informante, Caballero diciendo que prefiere perder sola y el PT esperando órdenes… en Baja California la política parece más un guion de espionaje mezclado con telenovela.
