Aguacate en pausa: Michoacán bajo alerta y exportaciones detenidas
Las exportaciones de aguacate mexicano enfrentan nuevamente turbulencias. El gobierno de Estados Unidos emitió este martes una alerta de seguridad en Michoacán, principal estado productor del fruto, y suspendió temporalmente las actividades de su personal en la entidad. La medida afecta directamente las labores de inspección y certificación del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), indispensables para autorizar los envíos hacia ese mercado.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (Apeam) confirmó que las exportaciones del producto cortado a partir del 5 de agosto quedaron suspendidas. Se trata de la tercera interrupción en poco más de cuatro años: en febrero de 2022 y junio de 2024, funcionarios estadounidenses fueron amenazados y retenidos en Michoacán, lo que derivó en bloqueos similares.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que mantiene comunicación con la Embajada de Estados Unidos y que existe coordinación con autoridades federales para restablecer las operaciones lo antes posible. Sin embargo, la incertidumbre se extiende entre productores y empacadores, conscientes de que Michoacán concentra alrededor del 73% de las exportaciones mexicanas de aguacate hacia Estados Unidos. Jalisco aporta cerca del 12%, mientras que estados como Nayarit, Morelos y Estado de México completan la oferta, aunque sin capacidad para compensar la magnitud de los envíos michoacanos.
En 2025, México produjo 2.80 millones de toneladas y exportó cerca de 1.28 millones, con un valor aproximado de 3,696 millones de dólares, siendo Estados Unidos el destino principal, según datos de la consultora GCMA. Su director, Juan Carlos Anaya, advirtió que la repetición de cierres genera incertidumbre entre importadores y cadenas comerciales estadounidenses, que podrían ampliar sus compras a proveedores como Perú, Colombia y Brasil.
La suspensión no solo golpea a los productores, sino también a la economía regional y nacional. El aguacate se ha convertido en un símbolo de exportación mexicana, presente en los supermercados y restaurantes de Estados Unidos, especialmente durante eventos deportivos como el Super Bowl. Cada interrupción abre la puerta a que otros países ganen terreno en un mercado que México domina, pero que no puede dar por asegurado.
La industria aguacatera enfrenta así un dilema: reforzar la seguridad en Michoacán para garantizar la continuidad de las exportaciones o arriesgarse a perder espacio frente a competidores internacionales.
Comentario: Al final, parece que el “oro verde” no solo se cotiza en dólares… también en nervios.
