Cynthia López Castro: entre la Cuauhtémoc y la Cámara Alta
La senadora morenista Cynthia López Castro ha decidido levantar la mano para competir por la alcaldía Cuauhtémoc, una de las demarcaciones más codiciadas de la Ciudad de México. Su anuncio, acompañado de críticas al gobierno de Alessandra Rojo de la Vega, abre un nuevo capítulo en la disputa política rumbo a 2027.
En redes sociales, López Castro denunció problemas de inseguridad, baches, iluminación deficiente y falta de atención a vecinos y comerciantes. “Estas cosas no se arreglan con publicidad y TikTok”, lanzó, en clara referencia a la estrategia mediática de la actual alcaldesa. La senadora aseguró que su buena relación con Clara Brugada y Claudia Sheinbaum le permitiría gestionar recursos adicionales para mejorar calles, seguridad y apoyar a los 39 mercados de la demarcación.
El dilema en el Senado
El problema es que López Castro ocupa una banca clave en la Cámara Alta. Tras haber sido electa en 2024 por el PRI, abandonó al tricolor pocos meses después para sumarse a Morena. Su voto ha sido fundamental en iniciativas polémicas, como la eliminación de órganos autónomos, donde la disciplina partidista se fracturó y su respaldo resultó decisivo.
Morena cuenta con 67 senadores, que junto al PVEM y PT suman 87, apenas un voto por encima de los dos tercios necesarios para aprobar reformas constitucionales. La salida de López Castro pondría en riesgo esa mayoría calificada. Por eso, Adán Augusto López, operador clave en la Cámara Alta, se opone a que la senadora deje su escaño para competir en la Cuauhtémoc.
La ecuación electoral
La Cuauhtémoc es un bastión estratégico. Morena busca arrebatarle la demarcación a Rojo de la Vega, quien ya adelantó que buscará la reelección. Además de López Castro, otros nombres suenan en la interna guinda: Arturo Ávila, Diana Sánchez Barrios, Emilio Villar y Emiliano Rojas. La multiplicidad de aspirantes refleja la importancia de la alcaldía, pero también el riesgo de fracturas internas.
El dilema es claro: ¿vale más un voto seguro en el Senado para reformas constitucionales o una candidatura competitiva en la capital? Para Morena, la respuesta no es sencilla. La senadora tiene mandato hasta 2030, lo que fortalece el argumento de quienes piden que se mantenga en la Cámara Alta.
Comentario
La política mexicana parece un juego de ajedrez donde las piezas se mueven según la conveniencia del momento. López Castro quiere ser reina en la Cuauhtémoc, pero Adán Augusto la prefiere como torre en el Senado. El problema es que, en este tablero, las jugadas no siempre se deciden por estrategia… sino por quién grita más fuerte en redes sociales.
