Alcohol en México: respaldo social a la regulación, pero políticas públicas rezagadas
El consumo de alcohol en México continúa siendo un problema de salud pública de enormes dimensiones. Según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), cada año provoca cerca de 40 mil muertes y genera costos sociales superiores a 552 mil millones de pesos. A pesar de estas cifras alarmantes, las políticas públicas para enfrentar el problema permanecen rezagadas: las últimas reformas regulatorias se remontan a 2008 y 2013.
Respaldo social a medidas restrictivas
La Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) difundió los resultados de la ENCODAT 2025, elaborada por el INSP y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones. Los hallazgos muestran un amplio respaldo ciudadano a medidas de control:
67% de la población apoya aumentar impuestos a las bebidas alcohólicas.
Incluso entre quienes beben con frecuencia, 52.7% está de acuerdo con elevarlos.
88% respalda reducir horarios de venta.
86.9% está de acuerdo con eliminar patrocinio en deportes.
86.8% apoya aumentar la edad mínima para comprar alcohol.
79.4% considera necesario reducir el número de establecimientos de venta.
La doctora Iliana Murguía, académica de la UAEM y miembro del CTISA, señaló que los resultados reflejan apertura social para modificar el entorno de consumo: precio, disponibilidad, publicidad y puntos de venta.
Medidas adicionales con amplio consenso:Otro estudio del INSP y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones reveló apoyos aún más contundentes:
95.7% respalda garantizar diagnóstico y tratamiento.
95.6% apoya aumentar sanciones por conducir bajo efectos del alcohol.
92.8% está de acuerdo con ampliar puntos de revisión de alcoholimetría.
Estos datos muestran que la sociedad mexicana no solo reconoce el problema, sino que exige acciones concretas para reducir riesgos asociados.
Encuesta en la Ciudad de México
Una medición de DINAMIA en la capital arrojó que 94% de los encuestados considera el alcohol un problema de salud pública. La violencia apareció como principal preocupación en 75%, con énfasis en violencia contra mujeres (83%) y violencia familiar (78%).
En ambos estudios, las mujeres mostraron mayor apoyo a medidas restrictivas que los hombres, mientras que las diferencias por edad y nivel socioeconómico fueron menores.
Rezago regulatorio
RASA advirtió que el respaldo social contrasta con un marco normativo obsoleto:
La última reforma al Reglamento de la Ley General de Salud en materia de publicidad de bebidas alcohólicas fue en 2008.
La última reforma fiscal específica sobre bebidas alcohólicas corresponde a 2013.
Las reglas de disponibilidad son heterogéneas entre entidades y municipios, lo que dificulta una política uniforme.
El doctor Luis Solís Rojas, psiquiatra especialista en adicciones, afirmó que los resultados abren una ventana de oportunidad para actualizar la política nacional de alcohol, con legitimidad social y mayor posibilidad de permanencia.
Llamado a una política integral
En febrero, organizaciones como Salud Justa Mx, RASA y la Fundación Cáncer Warriors de México solicitaron al gobierno federal una política nacional integral contra el alcoholismo. La investigadora Nancy López destacó que la prevalencia de consumo en adolescentes se mantiene en 33.9%, mientras que el consumo alguna vez en la vida entre mujeres aumentó de 67.3% a 75.4%.
Por su parte, Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, advirtió que el incremento entre mujeres adultas representa un desafío adicional. Sebastián García Procel, de Cáncer Warriors, recordó que el alcohol está clasificado como carcinógeno Grupo 1 y vinculado a varios tipos de cáncer.
Comentario
La sociedad mexicana ya dio su aval: impuestos más altos, menos horarios de venta, cero patrocinio deportivo y más sanciones. Pero mientras la ciudadanía pide acción, las autoridades parecen atrapadas en el pasado, con reformas que datan de hace más de una década. En el país del “mañana lo vemos”, el alcohol sigue cobrando vidas hoy.
