Morena retrasa convocatoria para distritos federales en medio de tensiones internas
El partido Morena atraviesa un nuevo episodio de fricciones internas rumbo a las elecciones de 2027. Este lunes se esperaba que la dirigencia revelara los plazos y reglas para competir por los distritos federales, pero el anuncio se retrasó. Según fuentes oficialistas, la decisión responde a tensiones entre Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, dos de las figuras más influyentes en el armado electoral del partido guinda.
Lo que ocurrió este lunes
La Comisión de Elecciones, presidida por Citlalli Hernández, sesionó y aprobó los lineamientos internos para el proceso de coordinaciones de distritos federales.
Sin embargo, los detalles de la convocatoria —plazos, tiempos y reglas de registro— no fueron difundidos públicamente.
Esto generó malestar en distintos grupos del partido que ya tenían previsto iniciar sus registros.
El origen de la disputa
Fuentes de San Lázaro señalan que el conflicto se agudizó durante la plenaria de diputados de Morena encabezada por Ricardo Monreal junto a Citlalli Hernández.
En ese encuentro, Hernández adelantó que al día siguiente se abriría el registro para candidaturas federales.
El anuncio habría roto un acuerdo interno de no anticipar novedades, lo que derivó en el retraso de la convocatoria.
La tensión refleja las diferencias de estrategia entre Montiel y Hernández, quienes lideran el proceso electoral con intereses propios dentro de la alianza oficialista.
Contexto electoral
El retraso ocurre después de que Morena anunciara candidaturas en cinco estados, incluyendo Querétaro y Sinaloa.
El partido busca acelerar su armado electoral hacia 2027, pero los conflictos internos empiezan a hacerse visibles.
La expectativa es que la convocatoria se publique en las próximas horas, aunque el episodio ya dejó ver las primeras grietas en la coordinación de la dirigencia.
Comentario
Morena promete unidad, pero hasta la convocatoria para distritos federales se convierte en un campo de batalla. Ariadna y Citlalli disputan el control del calendario, y mientras tanto, los aspirantes esperan reglas que parecen más difíciles de publicar que de negociar.
