Testimonio del abuelo trabajador: Francisco Rascón
Fotografía y Redacción por: Silver Juárez
El relato de Francisco Rascón, bolero de 79 años, refleja cómo la vida en el campo deja huella incluso cuando se vive en la ciudad. Desde joven aprendió la disciplina de levantarse temprano, cuidar vacas, recoger leña y repartir el trabajo, enseñanzas transmitidas por su abuelo en el rancho.
Hoy, a sus casi ocho décadas, mantiene esa costumbre:
“Se siente bien, mientras el cuerpo aguante… hasta donde Dios diga”. 
Su historia es la de una generación que no se detiene, que entiende el trabajo como parte de su identidad y dignidad. Aunque ahora su oficio es bolear zapatos en la ciudad, conserva la disciplina y el esfuerzo que marcaron su vida en el campo.
Un relato que muestra cómo la disciplina del campo se convierte en un legado que acompaña toda la vida, incluso en la cotidianidad urbana.
