Perros abandonados con garrapatas en la entrada de un supermercado de Chihuahua podrían desatar un brote de rickettsiosis
Cada persona que hoy entra o sale de un reconocido supermercado ubicado entre la Vialidad Fuentes Mares e Independencia camina, sin saberlo, a centímetros de un riesgo que puede costarle la vida: garrapatas infestando a perros abandonados justo en el acceso principal del comercio, el vector directo de la rickettsiosis, una enfermedad que en sus formas graves mata en cuestión de días.
No es una exageración ni un dato aislado. La rickettsiosis, también conocida como fiebre manchada, es transmitida por la garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus), la misma especie que hoy infesta a uno de los tres canes abandonados a la entrada de este supermercado. En el norte de México, y particularmente en Chihuahua, esta enfermedad ha sido responsable de brotes con altas tasas de letalidad cuando no se detecta a tiempo. Fiebre alta, dolor muscular intenso, sarpullido y, en los casos no tratados a tiempo, falla multiorgánica y muerte: ese es el cuadro que enfrenta quien es picado por una garrapata infectada.
El riesgo no se queda en el animal. Basta con que una garrapata se desprenda del perro, caiga al piso o se adhiera a la ropa de un cliente que pasa cerca —un niño que se agacha a acariciarlo, un adulto mayor que camina despacio junto a la entrada, un trabajador que hace la carga de mercancía— para que el contagio se active. Un supermercado, por definición, es de los espacios más concurridos de cualquier colonia: entran y salen cientos de personas al día. Eso ya no es un problema de bienestar animal aislado; es un foco de riesgo sanitario en un punto de máxima circulación pública.

De acuerdo con guardias de seguridad del lugar, los tres perros permanecen ahí desde hace días porque nadie los retira: existe temor de que la autoridad municipal sancione al personal de vigilancia o a la tienda, en lugar de a quien realmente abandonó a los animales. Mientras esa confusión de responsabilidades continúa, el riesgo de exposición a garrapatas infectadas crece con cada hora que los perros permanecen sin atención veterinaria en la puerta del comercio.
Este caso expone una práctica que se ha vuelto alarmantemente frecuente en supermercados de la ciudad: abandonar mascotas en zonas de alto tránsito, dejando croquetas y agua como si eso resolviera el problema. No lo resuelve. El abandono es un delito conforme a la Ley de Protección a los Animales del estado de Chihuahua, y cuando ese abandono ocurre en un espacio público concurrido, además se convierte en un riesgo sanitario que trasciende al animal y pone en peligro directo a la ciudadanía.
Las autoridades de salud municipal y estatal, así como la Coordinación de Medio Ambiente y Protección Anima tienen la obligación de intervenir de inmediato, no solo para resguardar a los perros, sino para evitar que un supermercado se convierta en el epicentro de un contagio de rickettsiosis. Se requiere:
Retiro inmediato y atención veterinaria de los animales infestados, antes de que el riesgo se propague a más personas.
Fumigación y desinfección del área donde han permanecido los perros.
Identificación y sanción a quienes abandonaron a los animales, no al personal del comercio.
Vigilancia activa en los puntos ya señalados como focos de abandono recurrente en la ciudad.
Una campaña urgente de salud pública que informe a la ciudadanía sobre el riesgo real de la rickettsiosis y su vínculo directo con perros abandonados sin control sanitario.
Mientras la autoridad no actúe, cada cliente que entra a comprar su despensa, a pagar un servicio o a sacar dinero del cajero está, sin saberlo, exponiéndose a una enfermedad que puede matar. El abandono ya no es solo un problema de conciencia social: hoy es una amenaza de salud pública que Chihuahua no puede seguir ignorando.

