Tribunal de Disciplina Judicial recibió 600 denuncias; 70% pasó a investigación
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
El Tribunal de Disciplina Judicial de Chihuahua ha recibido alrededor de 600 denuncias durante el último año, de las cuales aproximadamente 70 por ciento ha pasado a una etapa formal de investigación, informó el magistrado presidente del organismo, Francisco Javier Acosta Molina.
Durante una entrevista, el presidente del Tribunal explicó que el incremento en los señalamientos está relacionado, entre otros factores, con la apertura de nuevos mecanismos para que la ciudadanía pueda presentar denuncias contra servidores públicos del Poder Judicial del Estado.
Acosta Molina señaló que actualmente una persona puede presentar una denuncia incluso desde su teléfono celular, mediante las herramientas habilitadas por el Poder Judicial, entre ellas un código QR que permite acceder al mecanismo correspondiente.
Sin embargo, hizo énfasis en que la recepción de una denuncia no significa que los hechos señalados hayan sido comprobados.
“Denunciar” y “comprobar” son etapas completamente distintas dentro del derecho disciplinario, explicó el magistrado, al señalar que cualquier persona puede realizar un señalamiento, pero para que éste avance deben existir pruebas o indicios suficientes que permitan establecer la posible participación de un servidor público en una conducta irregular.
De acuerdo con el procedimiento explicado por el presidente del Tribunal, una vez recibida la denuncia se analiza la información disponible y, cuando existen elementos suficientes, se abre una investigación. Posteriormente, el expediente puede ser archivado si no se acredita la responsabilidad o avanzar hacia la etapa de sustanciación, en la que intervienen los magistrados encargados de esa fase.
Acosta Molina precisó que su función al frente de la Presidencia consiste en supervisar el trabajo, pero no en realizar personalmente las investigaciones ni resolver los expedientes.
Las investigaciones corresponden a la Unidad de Responsabilidades, mientras que las etapas posteriores corresponden a las instancias que tienen facultades para sustanciar y resolver los procedimientos disciplinarios.
El magistrado destacó que el nuevo modelo busca que las denuncias tengan una conclusión jurídica y no se conviertan únicamente en señalamientos públicos sin seguimiento.
También recordó que el Tribunal no solamente atiende denuncias contra jueces y magistrados, sino que su competencia alcanza a los distintos servidores públicos que forman parte del Poder Judicial, siempre dentro de las conductas que puedan constituir responsabilidades administrativas.
El crecimiento en el número de denuncias se produce mientras el Tribunal consolida su primer año de funcionamiento. En agosto, durante su primer balance de actividades, se habían reportado 518 denuncias atendidas, mientras que el propio Acosta Molina posteriormente situó la cifra acumulada en alrededor de 600, lo que refleja que el flujo de señalamientos ha continuado durante las últimas semanas.
El presidente del Tribunal también señaló que existe coordinación con distintas instituciones que participan en el combate a la corrupción en Chihuahua, entre ellas la Fiscalía Anticorrupción, el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa, el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública, la Auditoría Superior del Estado y el Comité de Participación Ciudadana.
No obstante, Acosta Molina aclaró que los expedientes tienen restricciones de acceso y que únicamente las personas que legalmente intervienen en ellos pueden conocer determinada información.
Por ello, aunque afirmó que el Tribunal ya cuenta con resultados en materia de investigaciones y procedimientos disciplinarios, evitó proporcionar nombres, detalles o posicionamientos sobre casos específicos.
