Tribunal de Disciplina ya emite sentencias y sanciones, confirma Acosta Molina
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
El Tribunal de Disciplina Judicial de Chihuahua ya cuenta con sentencias y sanciones disciplinarias derivadas de los procedimientos iniciados contra servidores públicos del Poder Judicial, confirmó el magistrado presidente del organismo, Francisco Javier Acosta Molina, aunque aclaró que existen restricciones legales que le impiden revelar detalles de los expedientes.
Durante una entrevista, Acosta Molina explicó que el Tribunal se encuentra trabajando de manera permanente en las investigaciones y procedimientos que llegan a su competencia, pero sostuvo que la información relacionada con casos específicos debe mantenerse bajo las condiciones de secrecía establecidas por la legislación.
El magistrado señaló que existen tres restricciones legales que limitan sus declaraciones públicas sobre asuntos determinados, por lo que evitó pronunciarse sobre expedientes que pudieran encontrarse en proceso.
“Tenemos resultados en el Tribunal de Disciplina”, sostuvo al referirse a los avances alcanzados durante el primer año de funcionamiento del organismo.
Entre esos resultados mencionó dos grandes áreas: la evaluación de jueces y magistrados y las investigaciones disciplinarias que ya han llegado hasta la etapa de resolución.
Acosta Molina confirmó que ya existen sentencias disciplinarias y sanciones, pero explicó que no puede proporcionar información que permita identificar a las personas involucradas o conocer el contenido de investigaciones que todavía se encuentren bajo reserva.
El procedimiento contempla distintas etapas. La investigación corresponde a la Unidad de Responsabilidades, mientras que posteriormente los expedientes pueden pasar a la etapa de sustanciación y, de acuerdo con las atribuciones establecidas, llegar a la resolución correspondiente.
El presidente del Tribunal aclaró además que él no realiza personalmente las investigaciones, sino que supervisa el funcionamiento del organismo. Las diligencias son efectuadas por el área encargada de investigar, mientras que otros magistrados participan en las etapas posteriores.
La existencia de resoluciones y sanciones no es nueva dentro del proceso de consolidación del Tribunal. Desde marzo, Acosta Molina ya había informado públicamente que el organismo había emitido resoluciones que incluían destituciones, inhabilitaciones, suspensiones y otras sanciones, aunque sin revelar los expedientes en curso.
Uno de los casos que marcó el funcionamiento del organismo fue la suspensión del entonces juez Manuel Jurado Torres, medida cautelar que fue confirmada en marzo por el Tribunal dentro de un procedimiento disciplinario. La decisión correspondió a la instancia competente y no directamente a la Presidencia del organismo.
Acosta Molina ha insistido en que el Tribunal de Disciplina Judicial no funciona como una instancia de apelación, por lo que su función no consiste en modificar o revocar las resoluciones emitidas por jueces, sino investigar posibles conductas administrativas irregulares cometidas por servidores públicos del Poder Judicial.
Además de las investigaciones, el Tribunal lleva a cabo una evaluación del desempeño de las personas juzgadoras. Durante su primer año fueron evaluados 297 jueces y magistrados, como parte de un modelo que busca medir distintos aspectos de su desempeño y detectar áreas susceptibles de fortalecimiento.
El magistrado presidente sostuvo que el trabajo del Tribunal continuará bajo las reglas establecidas para garantizar los procedimientos, por lo que insistió en que los resultados de los expedientes deben darse a conocer únicamente cuando las condiciones jurídicas permitan hacerlo.
Mientras tanto, afirmó que el organismo mantiene abiertas sus áreas de investigación, evaluación y control para atender las denuncias que se presenten contra servidores públicos del Poder Judicial del Estado de Chihuahua.
