Ariadna Montiel y la jugada verde en Morena desplaza a Adán, Monreal y Ebrard
Redacción por: César Olvera
La definición de candidaturas rumbo a 2027 dejó un mensaje claro: la lideresa nacional de Morena, Ariadna Montiel, y la presidenta de la Comisión de Elecciones, Citlalli Hernández, lograron imponer un esquema de control que fortaleció al Partido Verde y desplazó a figuras de peso como Adán Augusto López, Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard.
El poder verde
De los 277 aspirantes inscritos, solo 17 fueron designados como coordinadores estatales. Lo extraordinario fue que en estados clave —Quintana Roo, Baja California Sur, Nayarit y San Luis Potosí— Morena cedió espacio al Verde.
Arturo Escobar, Manuel Velasco, Carlos Puente y Karen Castrejón celebran lo que el PT de Beto Anaya no consiguió: presencia real en cuatro gubernaturas.
El resultado es un crecimiento estatal inédito para el Verde, que se convierte en socio estratégico dentro de la 4T.
Los desplazados
Grupo Tabasco: logró imponer a Cruz Pérez Cuéllar en Chihuahua, pero a costa de la salida de Andrea Chávez.
Monrealismo: se quedó con Zacatecas, pero fue arrasado en Baja California Sur y Tlaxcala.
Marcelismo: recibió Querétaro con Santiago Nieto, pero perdió Guerrero con la imposición de Abelina López.
La operación fue quirúrgica: se redujo la influencia de cacicazgos y se neutralizaron aspiraciones incómodas.
La estrategia de contención
Los Puros bajaron la orden a sus voceros —conductores de televisión, líderes de opinión y youtubers— de respaldar a Montiel y Hernández, minimizando las críticas por los resultados de las encuestas.
El mensaje oficialista: Morena no cedió ante cacicazgos como los Salgado, ni a los favoritos de gobernadoras como Lorena Cuéllar y Marina del Pilar Ávila, ni a las presiones de diputados y alcaldes inconformes.
El equilibrio de poderes
Montiel y Hernández también negociaron con actores externos:
Samuel García en Nuevo León (MC).
Ricardo Gallardo en San Luis Potosí (PVEM).
Tere Jiménez en Aguascalientes (PAN).
Todo sin perder el control de la elección interna ni incurrir en irregularidades.
Conclusión
La 4T mostró que su maquinaria electoral no solo define candidaturas, sino que reacomoda fuerzas internas y externas. Ariadna Montiel emerge como la gran ganadora: consolidó al Verde, contuvo a los grupos rivales y reforzó la narrativa de unidad. El tablero rumbo a 2027 ya tiene sus piezas, y los desplazados deberán buscar nuevas trincheras.
