Trump y Sheinbaum cruzan declaraciones por el “Golfo de México”
Arizona / Ciudad de México, 14 de octubre de 2026. En un acto político en Arizona, el presidente Donald Trump recordó un diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la iniciativa de rebautizar el Golfo de México como “Golfo de América”. El mandatario estadounidense destacó la “buena relación” con el gobierno mexicano en el marco de su campaña hacia los comicios legislativos de Estados Unidos.
La respuesta de Sheinbaum
La presidenta defendió la denominación histórica del Golfo de México y, en tono irónico, sugirió que si se cambiaba el nombre, entonces podría llamarse “América Mexicana” a toda la región.
Sheinbaum subrayó que el golfo es parte de la identidad geográfica y cultural de México.
En la mañanera, calificó la propuesta como un gesto político sin sustento técnico ni histórico.
Reclamo a Google
La mandataria exigió a la empresa Google limitar el uso de la denominación “Golfo de América” en sus plataformas cartográficas, restringiéndola únicamente a la plataforma continental estadounidense.
Advirtió que, de no hacerlo, México podría recurrir a acciones legales internacionales por manipulación de nomenclaturas geográficas.
El reclamo se suma a otros episodios en los que gobiernos han cuestionado denominaciones en mapas digitales, como ocurrió con disputas en el Mar de China Meridional.
Trump ha utilizado temas simbólicos y nacionalistas en su campaña legislativa, buscando reforzar su narrativa de “América primero”.
Sheinbaum, por su parte, ha insistido en la defensa de la soberanía y en evitar “futurismos” políticos que distraigan de la agenda inmediata, como lo hizo recientemente frente a especulaciones sobre 2030.
El intercambio refleja la tensión entre discursos nacionalistas y la diplomacia pragmática que ambos gobiernos intentan mantener en medio de negociaciones sobre el T-MEC.
Conclusión
El episodio del “Golfo de México” muestra cómo símbolos geográficos pueden convertirse en banderas políticas. Mientras Trump busca capitalizar el tema en su campaña, Sheinbaum responde con ironía y firmeza, defendiendo la identidad histórica de México y advirtiendo que no permitirá cambios unilaterales en la cartografía internacional.
