Discurso — Segundo Informe de Regidores del PAN
Fotografía y redacción por: Silver Juárez
Muy buenas tardes.
Quiero comenzar agradeciendo sinceramente a quienes que hoy nos acompañan en este ejercicio de rendición de cuentas ante la ciudadanía Chihuahuense.
A las autoridades de los distintos órdenes de gobierno, a las y los representantes de las diferentes fuerzas políticas, en especial a nuestros dirigentes del Partido Acción Nacional, a mis compañeras y compañeros regidores, a quienes forman parte de esta administración, a nuestros equipos de trabajo y, por supuesto, a las familias chihuahuenses que nos han permitido servirles durante este segundo año.

En esta ocasión me siento honrado de tomar la voz en este espacio, en el cual comparto bloque con mis compañeros: Isaac Díaz, presidente de la Comisión de Seguridad; Félix Martínez, presidente de la Comisión de Obras y Servicios Públicos; Alfredo Navarrete, presidente de la Comisión de Gobernación; y un servidor, a cargo de la Comisión de Hacienda y Planeación.
Cada una de estas comisiones tiene responsabilidades distintas, pero compartimos principios fundamentales:
la convicción y voluntad de convertir el servicio público en resultados, porque el trabajo que realizamos en comisiones no se queda en el escritorio.
Cada análisis, cada dictamen, cada reunión y cada decisión tiene un impacto en la vida diaria de las y los chihuahuenses.
Cuando hablamos de seguridad, hablamos de familias que regresan tranquilas a casa.
Cuando hablamos de obras y servicios públicos, hablamos de calles, parques, iluminación y movilidad disponible para todas y todos.
Cuando hablamos de Gobernación, hablamos de construir acuerdos y darle certeza a la vida pública de nuestra ciudad.
Y cuando hablamos de Hacienda, hablamos de administrar correctamente los recursos públicos de las y los chihuahuenses.
Durante este segundo año hemos tenido la responsabilidad de tomar decisiones importantes.
Hemos acompañado proyectos de infraestructura, revisado presupuestos, analizado financiamientos, fortalecido programas y atendido las necesidades que nos plantea la ciudadanía.
Pero también hemos aprendido que gobernar una ciudad como Chihuahua exige algo más que buenas intenciones.
Exige planeación, responsabilidad y visión de largo plazo.
En ese sentido quiero reconocer la administración de, nuestro hoy alcalde con licencia, Marco Antonio Bonilla Mendoza.
Reconozco y felicito tu voluntad detrás de las obras, de los programas y de las decisiones que hoy podemos ver como una realidad en nuestro municipio y que parten de una visión que busca que Chihuahua siga creciendo, que tenga mejores servicios, mayor seguridad, mejor movilidad y finanzas públicas responsables.
**Su liderazgo, a lo largo de estos cinco años al frente del Gobierno Municipal, deja una huella que nos invita a seguir trabajando en el camino de la prosperidad y excelencia que cada rincón de nuestro estado se merece.
Sabemos también que en la política existen diferencias, las hemos visto durante estos años.
Hemos enfrentado señalamientos y cuestionamientos de quienes tienen una visión distinta de cómo debe administrarse nuestra ciudad.
Y está bien que existan voces diferentes. El debate público es necesario.
Pero también creemos que las diferencias políticas no deben impedir que Chihuahua avance.
Nuestra respuesta a los señalamientos no está en la confrontación y el circo, como algunos otros actores políticos acostumbran.
Nuestra respuesta está en los resultados.
Está en las obras que hoy están en construcción y en las que ya utilizamos.
Está en los servicios que brinda cada cuadrilla.
Está en los programas que continúan ayudando a las familias que más lo necesitan.
Y está, sobre todo, en poder mirar a la ciudadanía y decirle: estamos cumpliendo con la responsabilidad que nos dieron.
En lo personal, desde la Comisión de Hacienda y Planeación, me queda muy claro que administrar recursos de todas y todos, es una de las mayores responsabilidades que puede tener un servidor público.
Cada peso que ingresa a los fondos municipales tiene detrás el esfuerzo de una familia, de un trabajador, de un comerciante, de una empresa.
Por eso nuestra obligación es cuidar ese recurso, pero también hacerlo rendir de forma inteligente.
Administrar bien no significa simplemente gastar menos; significa saber invertir, saber priorizar y conseguir que cada decisión tenga un propósito.
Y eso es precisamente lo que podrán ver a continuación.
Porque al final del día, un cargo público puede durar un periodo.
Pero las decisiones que tomamos pueden permanecer durante generaciones.
Por eso seguiremos trabajando con responsabilidad, con unidad y con la convicción de que servir es escuchar, cumplir es dar resultados y gobernar es hacerlo pensando en Chihuahua.
Muchas gracias.
