Unidad y Reorganización: El Desafío de Morena en la Etapa Preelectoral
En un contexto marcado por polémicas y fricciones internas, la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, ha iniciado una gira nacional estratégica cuyo propósito central es fortalecer la coordinación y unidad al interior del partido frente a las próximas elecciones. Esta gira, que comenzó el pasado domingo, tiene como objetivo primordial cerrar heridas internas, conocidas coloquialmente como “la Operación Cicatriz”, y revisar el avance en la credencialización y organización territorial, cruciales para el proceso electoral en puerta.
El trasfondo de esta iniciativa está relacionado con retrasos en programas internos, específicamente en la credencialización de afiliados, asunto que revela tensiones en la estructura partidista. Según fuentes cercanas al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, estas demoras se remontan a instrucciones surgidas en la época en que Andrés Manuel López Beltrán dirigía la Secretaría de Organización del partido. Se presume que López Beltrán promovió una percepción de prioridad de algunos secretarios locales sobre otros, lo cual generó conflictos entre las direcciones estatales y los equipos electorales
Esta situación no puede obviarse ni desestimarse, considerando los resultados electorales poco favorables que Morena ha enfrentado recientemente: la derrota en Veracruz en 2025, donde Morena perdió terreno frente a fuerzas opositoras, y un desempeño irregular en Coahuila este mismo año, lo que ha alertado a la dirigencia sobre la urgente necesidad de cohesión y una estrategia clara sin protagonismos personales que dividan.
Montiel ha optado por un estilo de liderazgo que destaca por la instrucción directa y la supervisión constante. Su gira comenzó en Baja California, estado con un entorno político complejo y volatilidad en la coordinación local, aunque la visita no busca dar un respaldo directo a la actual coordinadora Julieta Ramírez, sino más bien activar y reordenar la estructura para evitar que incidentes previos afecten el desempeño del partido.
Llama la atención la cancelación de la visita a Nuevo León, donde el ambiente se ha tensado debido a la competencia interna entre aspirantes a la Coordinación Estatal. La presión de sectores críticos ha generado un entorno hostil que obligó a Montiel a replantear la logística de su gira para no exacerbar conflictos.
Como parte del plan para asegurar el cumplimiento de los objetivos, la dirigencia nacional tiene previsto enviar a su Secretario de Organización y a la Secretaria General a realizar supervisiones periódicas a finales de año. Este seguimiento pretende garantizar que la estructura partidista funcione con eficiencia y que no se repitan los errores que han afectado la imagen y el rendimiento de Morena.
La apuesta de Ariadna Montiel es clara: Morena debe dejar atrás las divisiones internas y construir un frente unido para enfrentar el próximo ciclo electoral con fortaleza. Solo así podrá aspirar a recuperar la confianza de sus militantes y de la ciudadanía, que observa con expectación el futuro del partido fundado en 2014 y ahora enfrentando momentos decisivos.
