Slim entre las telecomunicaciones y la energía — el reacomodo estratégico de Carso
Ciudad de México, 29 de octubre de 2026. El reciente acuerdo entre Televisa y AT&T detonó especulaciones sobre un posible ingreso de América Móvil al mercado de televisión de paga en grandes zonas urbanas como Guadalajara y Monterrey. Incluso, el propio Daniel Hajj, CEO de Telcel, reconoció que esperaba novedades regulatorias en esa dirección. Sin embargo, en el ámbito empresarial la tesis dominante es que Carlos Slim ha decidido enfocar sus apuestas en el sector energético, donde los márgenes de ganancia y las oportunidades de expansión parecen más atractivos que en las telecomunicaciones.
El frente mediático y las telecomunicacionesn en las últimas semanas circuló el rumor de que América Móvil podría tener interés en adquirir las señales de Grupo Imagen, propiedad de Olegario Vázquez Aldir. No obstante, fuentes cercanas al empresario han negado esa posibilidad. El verdadero desafío para Slim en telecomunicaciones es la competencia con Starlink, la compañía de Elon Musk que acelera sus planes de ofrecer internet y telefonía satelital en México.
La llegada de Starlink representa un cambio de paradigma: cobertura nacional, costos competitivos y un modelo tecnológico que amenaza con alterar el equilibrio de un mercado históricamente dominado por Telcel y otras operadoras tradicionales.
La apuesta energética
El negocio petrolero de Slim ya representa el 6.3% de las ventas de Grupo Carso, con operaciones a través de dos filiales: una dedicada a infraestructura y otra directamente vinculada al negocio petrolero.
Participa en campos estratégicos como Ixachi, con servicios de perforación, y en aguas someras en Ichalkil y Pokoch.
Se proyecta que estos activos alcancen una producción inicial de hasta 60,000 barriles diarios, cifra relevante en un contexto de creciente demanda energética.
Además, a través de Carso Energy, Slim adquirió el 49.9% de la filial mexicana de Talos Energy, lo que le dio entrada al megacampo marino Zama, considerado uno de los descubrimientos privados más importantes en México en las últimas décadas. Este proyecto se desarrolla en conjunto con Pemex, Wintershall Dea y Harbour Energy, consolidando a Slim como un actor clave en el sector petrolero.
Comentario
La estrategia de Slim refleja un reacomodo empresarial: mientras el mercado de telecomunicaciones se prepara para una competencia feroz con Starlink y otros jugadores, el sector energético ofrece horizontes de expansión más seguros y rentables. El magnate parece entender que el futuro de Carso no depende únicamente de las pantallas y las redes móviles, sino también del petróleo y la infraestructura energética que sostendrán la economía mexicana en los próximos años.
