Pablo Lemus y el acuerdo hídrico que redefine la política en Jalisco
Ciudad de México, 29 de octubre de 2026. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, logró un movimiento político y financiero que puede marcar su administración: evitar una deuda de 54 mil millones de pesos mediante un acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver el abasto de agua en Guadalajara.
El giro de estrategia hasta hace unas semanas, el gobierno estatal impulsaba en el Congreso local un esquema de financiamiento privado bajo el modelo CMRO (Construcción, Rehabilitación, Mantenimiento y Operación) para el acueducto Chapala-Guadalajara. La propuesta implicaba pagos de largo plazo y generó críticas de la oposición, además de reservas desde Palacio Nacional.
Lemus optó por negociar directamente con Sheinbaum. El resultado:
La Federación invertirá 14.5 mil millones de pesos en los nuevos acueductos Chapala-Guadalajara y Calderón-San Gaspar.
El Estado aportará 10.2 mil millones para potabilización y saneamiento.
Todo ello sin deuda, sin privatización y sin aumento de tarifas para los ciudadanos.
En su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó el aval presidencial: “Estamos evitando una deuda de 54 mil millones de pesos al estado de Jalisco, con la inversión que va a hacer el Gobierno de México”. La frase no solo respalda políticamente a Lemus, sino que también coloca a la Federación como protagonista del ahorro.
El gobernador, por su parte, destacó que el acuerdo es fruto de una relación de diálogo con la presidenta desde hace dos años. Además, propuso una Comisión Conjunta de Seguimiento para garantizar el cumplimiento de plazos, lo que lo convierte en corresponsable del calendario de obras.
Privatización y recuperación de activos de Lemus anunció también la recuperación de la Planta Potabilizadora 4 de Toluquilla, operada por una empresa privada desde 2012 y que apenas producía 200 de los 1,000 litros por segundo comprometidos. Con ello, el mandatario se suma a la narrativa contra la privatización del agua, reforzando su legitimidad frente a las críticas opositoras.
El acuerdo despeja el fantasma de la deuda, pero traslada la presión a la ejecución:
La primera etapa de la Planta 1 de Miravalle debe estar lista en seis meses.
Los acueductos deberán concluirse a finales de 2028.
El éxito del proyecto dependerá de cumplir estos plazos y de mantener la coordinación entre Federación y Estado.
Comentario
El acuerdo entre Lemus y Sheinbaum es más que un pacto financiero: es un gesto político que redefine la relación entre Jalisco y el Gobierno federal. Al evitar endeudamiento y privatización, el gobernador se posiciona como un actor pragmático que privilegia el diálogo sobre la confrontación. El desafío ahora será transformar el aval presidencial en resultados tangibles para los ciudadanos de Guadalajara y su zona metropolitana.
