La captura en Taxco y el fantasma de La Familia Michoacana
Taxco de Alarcón, Guerrero, 31 de octubre de 2026. La detención de Inés “N” y Édgar “N”, alias “El 77”, durante un operativo de seguridad en el libramiento Ahuehuepan, vuelve a colocar a La Familia Michoacana en el centro de la agenda de seguridad nacional. El operativo, encabezado por la Fiscalía General del Estado de Guerrero con apoyo de la SEDENA, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, permitió asegurar un kilo de marihuana, 19 envoltorios con presunta droga, dos chalecos tácticos y una camioneta con reporte de robo.
El operativo en Taxcon, los detenidos fueron interceptados tras intentar evadir a las autoridades. La Fiscalía informó que los objetos asegurados quedaron bajo resguardo y que los implicados fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Conforme a derecho, se mantiene la presunción de inocencia hasta que exista sentencia judicial.
La captura de “El 77” es relevante porque se le identifica como presunto líder regional de la organización criminal en Taxco, un municipio turístico que en los últimos años ha sufrido el impacto de la violencia organizada.
El trasfondo: secuestros masivos en Guerrero
La detención ocurre semanas después de que se revelara el secuestro de más de 100 personas en Tierra Caliente, atribuido a la Nueva Familia Michoacana. Según el sacerdote Filiberto Velázquez, director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, los rehenes eran trasladados constantemente entre bodegas, parcelas y ranchos para evadir operativos. Incluso algunos fueron llevados al Estado de México.
Este episodio mostró la capacidad logística del grupo criminal y su intención de consolidar control territorial en la Costa Grande y Tierra Caliente, regiones históricamente golpeadas por la disputa entre organizaciones armadas.
La dimensión del problema
La Familia Michoacana, surgida en Michoacán a principios de los 2000, ha mutado en distintas facciones. En Guerrero, su presencia se ha vinculado con secuestros, extorsiones y control de rutas de trasiego. La captura de líderes como “El 77” es un golpe táctico, pero no necesariamente estratégico: la organización mantiene capacidad de regenerarse y operar en múltiples municipios.
Comentario
El operativo en Taxco refleja la coordinación entre fuerzas federales y estatales, pero también la magnitud del desafío: un grupo criminal capaz de secuestrar a más de 100 personas y paralizar comunidades enteras. La captura de Inés “N” y Édgar “N” es un paso, pero la verdadera prueba será garantizar que la justicia avance y que las familias guerrerenses recuperen la tranquilidad que hoy les arrebata la violencia organizada.
