Arsenal va por la gloria total: la ambición de pelear los cuatro títulos sacude Europa
El Arsenal de Mikel Arteta atraviesa uno de los momentos más sólidos y prometedores de su historia reciente, instalado como líder invicto en la Champions League, puntero de la Premier League, finalista de la Carabao Cup y aún en competencia dentro de la FA Cup, un panorama que alimenta el sueño de conquistar todos los frentes en la temporada 2025/26.
El éxito del conjunto londinense parte de una base clara: la solidez defensiva. Incluso en partidos donde el gol escasea, el equipo logra imponerse gracias a una estructura firme que tiene como pilares a William Saliba, Gabriel Magalhães y Cristhian Mosquera, respaldados por variantes de jerarquía como Piero Hincapié, Jurrien Timber, Ben White y Myles Lewis-Skelly. En la portería, la competencia entre David Raya y Kepa fortalece aún más la seguridad del bloque bajo.
En ataque, el rendimiento ha sido irregular pese a la profundidad del plantel. Viktor Gyökeres apenas registra un gol en jugada en sus últimos 12 encuentros, mientras que Bukayo Saka y Gabriel Martinelli acumulan 15 partidos sin marcar. Aun así, el equipo responde desde lo colectivo y mantiene su competitividad en todas las competiciones.
El verdadero motor se encuentra en el mediocampo. Martín Zubimendi organiza el juego con inteligencia, acompañado por el despliegue de Declan Rice y la jerarquía de Martin Ødegaard. A ese núcleo se suman el gran momento de Mikel Merino y la creatividad de Eberechi Eze, piezas clave para sostener la intensidad y el ritmo ofensivo.
Otro de los grandes aciertos de Arteta es la profundidad del plantel, que permite rotaciones constantes sin perder funcionamiento, algo vital ante un calendario exigente. El regreso de Gabriel Jesus representa un refuerzo importante, mientras que el buen nivel de Noni Madueke y las alternativas de Leandro Trossard y el propio Saka amplían las opciones en ofensiva.
En la Premier League, el principal obstáculo vuelve a ser el Manchester City de Pep Guardiola, rival directo que ya le arrebató el título en la temporada pasada pese a la ventaja que los Gunners habían construido durante varias jornadas. La historia reciente añade presión a una lucha que promete definirse en los detalles.
La Carabao Cup aparece como una oportunidad de revancha: el Arsenal no la conquista desde hace 33 años y disputará la final el 22 de marzo en Wembley, precisamente ante el City, en un duelo cargado de historia y tensión competitiva.
En la Champions League, las cifras respaldan la ilusión: ocho partidos jugados, ocho triunfos, 23 goles a favor y apenas cuatro en contra. Sin embargo, el antecedente reciente invita a la cautela, tras la eliminación temprana del Liverpool —líder en la fase liga anterior— a manos del PSG, que terminó consagrándose campeón. Además del conjunto parisino, el Arsenal deberá medirse con potencias como Bayern Múnich, Barcelona y Real Madrid, rivales históricos en el escenario continental.
La experiencia también pesa. El club londinense ha visto escaparse títulos en la recta final en temporadas recientes y busca evitar que la historia se repita. Mientras en la Premier el camino luce firme y en la Carabao Cup está a un paso del trofeo, la Champions suele ser terreno impredecible incluso para los grandes favoritos.
Para la institución, existen dos cuentas pendientes claras. La primera es la Premier League, torneo que no conquista desde la temporada 2003-04, una sequía que roza las dos décadas. La segunda es la Champions League, donde solo disputó una final en 2005-06, perdida ante el Barcelona.
Entre los aficionados, la prioridad es clara: recuperar el trono inglés y pelear por la Carabao Cup. Sin embargo, la calidad y el momento del plantel alimentan un sueño mayor. Arteta pretende consolidar un equipo capaz de competir en todos los frentes y, quizás, firmar una de las temporadas más memorables en la historia del club, con un Arsenal decidido a recuperar protagonismo en Europa y dejar de ser promesa para convertirse en campeón.
