Atlético de Madrid no levanta: nuevo tropiezo ante Espanyol complica sus aspiraciones en LaLiga
Atlético de Madrid volvió a tropezar y dejó escapar puntos clave en su visita al RCDE Stadium, tras empatar 1-1 ante un Espanyol que lucha por mantener la categoría. El equipo dirigido por Diego Simeone se aleja cada vez más del liderato en LaLiga EA Sports, mientras los fantasmas de sus recientes eliminaciones y deslices siguen pesando.
El encuentro, correspondiente a la jornada 29, comenzó con dominio colchonero. Marcos Llorente llegó a marcar un gol al minuto 9, pero fue invalidado por un fuera de juego previo de Antoine Griezmann. La insistencia del Atlético se vio pausada por incidentes físicos, como el choque de cabezas entre Roberto Fernández y Robin Le Normand, que obligó a este último a abandonar el campo, reavivando los problemas de salud que ya había sufrido esta temporada.
El primer tanto llegó en el minuto 38 por obra de César Azpilicueta, quien encontró el balón tras un mal despeje y lo colocó con una volea impecable en el ángulo superior izquierdo. Parecía que los visitantes se marcharían al descanso con ventaja, y aunque Conor Gallagher tuvo el 0-2 en sus botines, su disparo se fue apenas desviado.
En la segunda mitad, el Atleti bajó la intensidad y permitió que el Espanyol creciera. El momento decisivo llegó al minuto 62, cuando Clément Lenglet cometió una infracción dentro del área al sujetar a Leandro Cabrera en una jugada a balón parado. El árbitro no dudó en señalar el penalti, ratificado por el VAR, y Javi Puado convirtió con contundencia para poner el 1-1 definitivo.
Con este resultado, los rojiblancos suman 57 puntos y se mantienen en la tercera posición, pero ven alejarse al Real Madrid y al FC Barcelona en la cima. Para colmo, el equipo ha cedido ventaja en sus últimos tres encuentros ligueros, contra Getafe, Barça y ahora Espanyol, en todos ellos habiendo estado por delante en el marcador.
Por su parte, el Espanyol, que pelea en la zona baja de la tabla, llegó a 29 unidades y toma un respiro en su lucha por evitar el descenso. La decisión táctica de su entrenador Manolo González, al ingresar a Alejo Véliz y jugar con doble punta en el complemento, surtió efecto, permitiendo al equipo cerrar con orden y compromiso defensivo.
El Atlético atraviesa uno de los momentos más grises de la era Simeone. Con su eliminación en octavos de Champions y su falta de contundencia en Liga, el equipo necesita una reacción urgente si quiere evitar que la temporada termine en blanco. La siguiente jornada será clave para medir el temple de un vestuario que, hoy por hoy, parece estancado entre la frustración y la resignación.
