Fórmula 1 2026: así se preparan las escuderías para la nueva era
Aunque el calendario oficial marca marzo como el inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1, la actividad real comenzó desde enero, cuando equipos e ingenieros intensificaron su trabajo en pruebas privadas, simulador y desarrollo técnico. Este periodo, silencioso pero decisivo, sirve para sentar las bases de un campeonato que llega con cambios reglamentarios profundos, donde cada kilómetro previo será clave antes del arranque oficial en Australia.
El primer gran movimiento lo dio Audi, que el 9 de enero se convirtió en la primera escudería en rodar un monoplaza 2026 con su R26, completando un día de filmación con 200 kilómetros permitidos. A lo largo de la pretemporada, los equipos contarán con tres bloques de test: del 26 al 30 de enero en Barcelona, del 11 al 13 de febrero en Bahréin y del 18 al 20 de febrero, nuevamente en Bahréin, sesiones diseñadas para recopilar datos clave y evaluar el rendimiento de las nuevas unidades de potencia híbridas.
En el plano técnico, Mercedes y Red Bull parten como protagonistas, aunque bajo escrutinio por un posible vacío legal en el radio de compresión del motor que podría otorgarles hasta 0.4 segundos por vuelta. La FIA analizará el tema antes del primer test oficial. Ferrari, por su parte, apuesta por la innovación con el SF-26, utilizando culatas de aleación de acero, una batería más compacta y el regreso de la suspensión pushrod en ambos ejes, con presentación prevista para el 23 de enero.
El campeón McLaren enfocó su desarrollo temprano en 2026 y presentará el MCL40A el 9 de febrero, confiando en su sólida correlación aerodinámica y en el rendimiento del motor Mercedes. En contraste, Aston Martin enfrenta un inicio complicado: Honda reconoce dificultades en áreas clave del motor, especialmente en la tecnología de baterías, lo que genera dudas sobre su competitividad inicial pese al liderazgo técnico de Adrian Newey.
Alpine vive un arranque tenso tras su cambio a motor Mercedes, con retrasos en información técnica que han afectado su preparación. Williams, en cambio, llega con optimismo tras su mejor resultado desde 2016 y mantiene una dupla sólida con Carlos Sainz y Alex Albon, mientras Haas refuerza su estructura con el apoyo técnico de Toyota Gazoo Racing y busca aprovechar el reinicio reglamentario.
El panorama se completa con Racing Bulls, que servirá nuevamente como banco de pruebas del motor Red Bull-Ford, y con la esperada llegada de Cadillac, el primer equipo nuevo en más de una década. Respaldado por General Motors, debutará con motor Ferrari y una alineación liderada por Sergio Pérez y Valtteri Bottas, apostando a la estabilidad a largo plazo más que a resultados inmediatos.
Con los tests de Barcelona a la vuelta de la esquina, la Fórmula 1 está a punto de encender motores en una nueva era, marcada por la incertidumbre técnica, la innovación extrema y un reinicio competitivo donde nadie tiene certezas absolutas sobre quién llegará adelante cuando los semáforos se apaguen.
