México ante su prueba de fuego frente a EE. UU. en el Clásico Mundial
La Selección Mexicana de Béisbol llega a este lunes 9 de marzo con la moral en las nubes tras una de las actuaciones más dominantes en la historia del Clásico Mundial. El “nocaut” de 16-0 propinado a Brasil el domingo no solo fue una exhibición de poderío ofensivo por parte de Alek Thomas y Julián Ornelas, sino un mensaje directo para sus rivales de grupo. Con una marca perfecta de 2-0, la novena comandada por Benjamín Gil ha demostrado que la profundidad de su bullpen y la agresividad en las bases son armas letales para cualquier contendiente.
El duelo de esta tarde (18:00 hrs CDMX) contra Estados Unidos en Houston no es un partido más; es la batalla por el liderato del Grupo B. Ambas escuadras llegan invictas, pero el equipo mexicano cuenta con la ventaja psicológica de haber dominado los enfrentamientos directos en ediciones recientes. Manny Barreda ha sido el elegido para subir a la lomita, con la misión de contener a una alineación estadounidense plagada de estrellas como Aaron Judge y Bryce Harper, quienes buscan lavar la imagen de su país tras un inicio de torneo menos contundente de lo esperado.
Más allá del resultado, este enfrentamiento representa la consolidación del béisbol como el segundo deporte con mayor arrastre en México. Una victoria hoy prácticamente aseguraría el pase a los cuartos de final y evitaría un cruce prematuro contra las potencias asiáticas en la siguiente ronda. La afición mexicana ha abarrotado las sedes en Texas, convirtiendo cada entrada en una sucursal del Estadio Panamericano, factor que los jugadores han señalado como clave para mantener la intensidad en el diamante.
