Verstappen lanza crítica a la nueva F1: autos “anticarreras” y menos diversión al volante
El tetracampeón del mundo, Max Verstappen, cuestionó el rumbo de la Fórmula 1 tras la introducción de los monoplazas y unidades de potencia de 2026, al considerar que el nuevo concepto prioriza la gestión energética por encima del espectáculo y la conducción pura. El neerlandés calificó los autos como “anticarreras” y admitió que ya no resultan tan divertidos de manejar.
El nuevo reglamento técnico marca una transformación profunda en la categoría, con motores que buscan un equilibrio cercano al 50% entre combustión y energía eléctrica, lo que obliga a los pilotos a enfocarse en la recarga de baterías durante frenadas y curvas, además del uso estratégico de la potencia en carrera. Esta dinámica, según Verstappen, modifica la esencia del pilotaje en la máxima categoría.
Tras probar el monoplaza y la unidad de potencia de Red Bull en sesiones realizadas en Barcelona y Baréin, el campeón neerlandés señaló que la experiencia al volante ha cambiado de forma significativa. Consideró que el manejo se asemeja más a la Fórmula E, una disciplina centrada en la eficiencia energética, aunque con mayor rendimiento, y afirmó que ahora la palabra que define el pilotaje es “gestión”.
El piloto reconoció que las reglas son iguales para todos y que las acepta, pero enfatizó que, desde la perspectiva de un conductor, la sensación ya no representa plenamente lo que históricamente ha sido la Fórmula 1. Señaló que conducir al límite constante resulta complicado debido al impacto que cada maniobra tiene en el consumo y recuperación de energía.
Uno de los objetivos principales del reglamento fue atraer nuevos fabricantes, algo que ya comenzó a materializarse con la entrada de Audi a la categoría y la decisión de Honda de mantenerse en el campeonato, tras haber contemplado su salida. En paralelo, Red Bull desarrolló su propio departamento de motores para abastecer a sus dos escuderías.
Aunque los nuevos autos son más pequeños y ligeros, y el aspecto visual del monoplaza fue bien valorado por Verstappen, el neerlandés insistió en que el problema no es estético, sino conceptual. Considera que el enfoque técnico reduce la intensidad competitiva y la emoción al conducir.
El piloto también reiteró que su permanencia en la Fórmula 1 no depende únicamente de contar con un auto ganador, sino de disfrutar la experiencia al volante. Incluso dejó entrever que, si la nueva generación de monoplazas no le resulta atractiva, podría replantearse su continuidad en el campeonato.
Pese a ello, el Red Bull ya es visto por rivales como Mercedes como el monoplaza de referencia en la etapa inicial de pruebas, lo que anticipa una temporada altamente competitiva. Mientras tanto, Verstappen mantiene su postura crítica y reconoce que explora otras actividades fuera de la F1 para divertirse, consciente de que esta normativa marcará el rumbo de la categoría durante varios años.
