México analiza continuidad de envíos de petróleo a Cuba en medio de presiones de EE.UU.Ciudad de México, 24 de enero de 2026.
México enfrenta presiones de Estados Unidos por el envío de petróleo a Cuba, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum reafirma que se trata de una decisión soberana y solidaria. El dilema está entre mantener la ayuda, reducirla o suspenderla, en medio de tensiones diplomáticas y riesgos económicos.
El gobierno mexicano evalúa si continuará enviando petróleo a Cuba, en un contexto marcado por la crisis energética de la isla y las crecientes presiones de Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que los envíos forman parte de una política de solidaridad histórica, aunque dentro de su administración existe preocupación por posibles represalias económicas o diplomáticas de Washington.
La crisis energética cubana se agudizó tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y el bloqueo estadounidense a los envíos de crudo desde Venezuela. Esto dejó a México como uno de los principales proveedores de combustible para la isla, que enfrenta apagones masivos y escasez de energía.
En este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump ha insistido en que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”, y ha advertido que cualquier país que sostenga al régimen cubano podría enfrentar consecuencias.
Postura mexicana
Durante sus conferencias matutinas, Sheinbaum ha defendido que los envíos de petróleo “no se realizan a costa del pueblo mexicano”, pues representan un volumen mínimo respecto a la producción nacional. Además, subrayó que México “siempre va a estar ahí” para apoyar al pueblo cubano, en línea con una tradición diplomática de solidaridad.
La mandataria también planteó que México podría jugar un papel de mediador entre Estados Unidos y Cuba, aunque aclaró que la decisión final sobre los envíos aún está en análisis.
Escenarios posibles
Suspensión total: alinearse con la presión estadounidense, pero romper con la política histórica de apoyo a Cuba.
Reducción parcial: mantener la solidaridad, pero disminuir riesgos de represalias.
Continuación plena: reafirmar soberanía y apoyo, aunque con mayor tensión diplomática.
Comentario editorial
La política de enviar petróleo a Cuba refleja la tensión entre solidaridad histórica y pragmatismo geopolítico. México corre el riesgo de quedar atrapado entre su tradición diplomática y las presiones de Estados Unidos. La falta de transparencia sobre los costos reales de estos envíos genera dudas legítimas: ¿se trata de ayuda humanitaria o de un subsidio político?
Propuesta: México debería establecer un mecanismo público de rendición de cuentas, detallando volúmenes, costos y beneficios de los envíos. Esto permitiría legitimar la política ante la ciudadanía y reducir la percepción de que se sacrifica el interés nacional por mantener alianzas ideológicas.
