Nazgul, el atleta inesperado de Tesero (video)
En unos Juegos Olímpicos donde cada segundo se mide con precisión quirúrgica, la irrupción de un perro lobo checoslovaco en la recta final del sprint femenino de esquí de fondo se convirtió en la postal más comentada. Nazgul, propiedad de la exesquiadora Alice Verasco, burló la seguridad del estadio en Tesero (Val di Fiemme) y corrió junto a las atletas, cruzando la meta como si reclamara su propia medalla.
La escena fue tan insólita como entrañable:
• El animal apareció en la foto finish, robando protagonismo a las competidoras griega Konstantina Charalampidou y croata Tena Hadzic.
• Los organizadores reaccionaron rápido, evitando que el episodio alterara el resultado oficial.
• En redes sociales, el momento se viralizó como símbolo de espontaneidad en medio de la tensión olímpica.
Más que un escándalo, Nazgul regaló un recordatorio: incluso en los escenarios más estrictos, lo inesperado puede irrumpir y humanizar la competencia. En tiempos donde la épica suele estar monopolizada por récords y estadísticas, un perro lobo nos recordó que la ternura también merece podio.
Comentario editorial:
Quizá la medalla más valiosa de estos Juegos no se cuelgue en el cuello de un atleta, sino en el collar de un intruso de cuatro patas.
